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Mostrando entradas de 2017

Esto es lo que hay

Esta es tu situación, esto es lo que hay. Quizá no te guste, quizá no sea suficiente o quizá, simplemente, estás tan acostumbrado en ir en pos de lo que no tienes que ni siquiera te detienes a ver lo que hay.

Quieres controlar, dominar. La situación en cambio te muestra que todo es mutable pero tú sólo lo interpretas como está todo por controlarse. El hombre está enfermo de control, ya sea que se torture buscando formas de poner todo bajo su dominio, ya sea que se diga que alguien más tiene que hacerlo porque él es sólo una víctima en el juego de los poderosos. El hombre enfermo toma partido y se casa con la idea de que lo escogido es lo que es él mismo.

Poder, voluntad, control, clarificación, dominio, seguridad, garantía, placer perpetuo, engrandecimiento, progreso, solución, fórmula, receta, procedimiento, conocimiento, supremacía, soberanía, razón, certeza… puras quimeras. Los juegos del ego en cualquier ámbito: ciencia, política, arte, espiritualidad… Y, desde luego, sus opuesto…

No sabes lo que tienes…

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido. ¿Cómo nos damos cuenta de lo que tenemos? Para el perdido hará falta una situación límite (de esas en que la vida está amenazada o el mundo en el que ésta está basada se ve peligrosamente alterado). Para el quejoso bastará con la suspensión temporal de su cotidianidad.

¿Pero es que tiene que ser doloroso? No, ahí está el modo de vida mindfulness. La cosa es que el hombre necio no cambia hasta que se ve obligado a hacerlo. Pero el individuo no es necio de manera gratuita, la colectividad le pone la mesa para que éste se sirva. 
¿Quién es el sensato de amar su vida y procurarla por el simple hecho de amarla, es decir, sin tener ninguna expectativa? ¿Quién es el claro de mente, el despierto, que se mira con los ojos bien abiertos y toma responsabilidad de sí mismo? ¿Quién es el iluminado que está consigo sin importar las circunstancias? ¿Quién es el valiente de experimentar para consigo el amor incondicional? Y no es que a la sociedad le …

El Carnap que hay en mí

Cuando Heidegger se estaba devanando los sesos por pensar de otra manera porque ya Nietzsche había llegado a la extrema desesperación de ver a dónde se estaba encaminado la humanidad sin darse cuenta que la desesperación lleva a la ética y la ética esencialmente no lleva a ningún lado (palabra de Kierkegaard), se apareció un tal Carnap para ponerlo en su lugar.

"Oigame señor Heidegger, lo que usted dice son puras necedades, entiendo que en el arte uno pase de las leyes gramaticales y la lógica, pero usted lo que escribe difícilmente llega a arte. En pocas palabras habla de nada", dijo Carnap. "Exacto señor Carnap, tiene usted razón", contestó Heidegger entre dientes y se dio la media vuelta para ir a escribir entre sus notas que nadie lo entendía.

Bueno, tengo un Heidegger y un Carnap en mí. Mi Heidegger brinca y brinca para que lo deje salir, pero mi Carnap es feroz en sus críticas y le dice a mi Heidegger que se deje de tonterías. Aunque Heidegger sabe que la ma…

Reconstruyendo el mundo

El mundo se compone de ideas, creencias y aseveraciones. Unas funcionan como postulados que guían la búsqueda sin que nos apeguemos a ellas, otras son el estandarte con el que nos levantamos y nos ponemos frente al otro aún cuando no tengamos forma de probarlas, también están las que podemos probar dentro de un sistema acordado. Pero en realidad no hay nada certero por siempre y desde siempre. Todo el mundo es un entramado de significaciones construidas a partir del cual nos jugamos la vida. 
Si toda mi percepción está guiada desde un entramado construido (no fijo ni eterno ni esencial ni fundamental), ¿por qué no construirse un mundo más amable?
Una vez construido un mundo de significaciones con el cual puedo fluir, ¿por qué quiero convencer? ¿Por qué la necesidad (o necedad) de buscar adeptos? ¿Es cuestión siempre de necesitar el acuerdo, la validación, la participación? ¿Se puede tener un mundo propio o eso es sólo cosa de locos?
Creo que algunos han optado por el doble mundo, el …

Chopin

Hay algo en la música de Chopin que me conmueve en lo más profundo.

Cuando era pequeña solía escuchar los discos de mi papá que incluían algunas melodías que repetía una y otra vez, me acuerdo de Beethoven porque había cierta nitidez, pero quien más me llamaba la atención era Tchaikovsky que era tan potente y desafiante como un viento arremolinado que juega y que intimida. Eso me parecía entonces.

Luego entré a la secundaria que llevaba el nombre de Beethoven y me enteré de su vida. Me preguntaba cómo un hombre puede enfrentar semejantes desafíos y dejar de paso algo para todo ser humano, así también lo hicieron van Gogh y Borges. Me preguntaba si para hacer algo como ellos tenías que sufrir y al mismo tiempo desplegar una voluntad indomable que se manifestaba en su arte. El primer filósofo que leí fue Schopenhauer y según entendí entonces, desde su parecer, sí, había que sufrir, ser completamente humano para manifestar el arte como producido por un ángel caído… Ahora recuerdo la ima…

La iluminación

Todo sea como prender un foco, mínimo una vela, aunque más bien necesitaríamos unos reflectores…

«A nivel global vivimos tiempos difíciles; el despertar ya no es un lujo ni un ideal, sino algo críticamente necesario.» Pema Chödrön
¿De qué va la iluminación o el despertar? Sin ir muy lejos, quedándonos en lo inmanente, entendiendo un poco esto mediante los planteamientos de Heidegger y del budismo Zen he tratado de hacerme a la idea de qué va el "sólo poder ser salvados por un dios" o el experimentar el satori. Porque según Pema Chödrön, nos urge (yo así lo siento, al menos en mí y para mí me urge la luz).
Primero hagamos a un lado el tema de la luz y su inseparable amiga, la oscuridad. Esto no es cuestión de bandos ni de luchas, justamente se trata de no tomar partido —ya estamos hasta el cogote de conflictos—. Me parece que nos hemos puesto del lado de la luz, porque cuando tenemos una idea, cuando resolvemos un problema, cuando descubrimos algo, cuando creamos, sentimos que…

La vida es imperfecta

…o quizá es lo contrario.

La mirada humana que busca la perfección busca simetría, limpieza, líneas definidas, propósito, para qués, sentido, fijación, eternidad… como la creación de una computadora que no se separa de la norma marcada por la fórmula que replica sin cesar. 
Lo s árboles crecen asimétricos, algunas de sus ramas están secas mientras otras está verdes verdes. El pasto crece disparejo y el silencio continuamente es interrumpido. Pones los pies en el pasto para sentir su humedad y esa apertura te dispone a sentir el insecto que se posa en tu empeine y te pica. 
La perfección no existe… o quizás sí, en todo caso no es la perfección que me enseñaron cuando me regañaban por no hacer la letra redondita y parejita, o por no ser mejor casi al punto de adivinar lo que se espera de mí y entregarlo sin dilación. 
Soy como los árboles, asimétrica. Derecha por aquí, chueca por allá. Unas partes secas otras húmedas. No soy ese árbol que cuelga sus ramas al lago ni aquel que se extien…

La carpeta NMI

Estaba leyendo algo de Alexandre Jollien en el que compartía cómo es que uno puede torturarse con pensamientos catastróficos sin que en ningún caso esos pensamientos resuelvan, aclaren algo o nos calmen.

Algunos tenemos la tendencia a sobrepensar, a ver el punto negro, a tratar de anticiparnos a todo lo malo que nos puede suceder. Estas tendencias son autodestructivas; mientras que la mente busca controlar para asegurarse, lo único que hace es autodestruirse. ¿Qué hacer?

El primer punto es darse cuenta que esa forma de pensamiento nos está haciendo sentir mal, nos provoca miedo (desde el malestar hasta el pánico). Lo siguiente es preguntarse si seguir pensando sobre el asunto nos va a llevar a resolver efectivamente lo que nos preocupa, nos va a aclarar la situación o nos va a provocar calma; si no es así hay que parar el pensamiento. Ahora, luchar contra los pensamientos negativos no va a hacer que se vayan, al contrario, se van a volver más insistentes porque la lucha, el conflicto…

El oleaje de las emociones

A veces los días son como un estanque de agua donde nada parece moverse, pero quizá sea que uno mantiene la vista fuera del agua y se imagina estar en otro lado. A veces los días son como el oleaje del mar y subes y bajas sin parar de una a otra emoción, pero quizá sólo sea que te has dejado llevar por la corriente de tus pensamientos (creo que Virginia Wolf intento plasmar semejante corriente en su obra Al faro).

A veces hay días en que llueve y llueve y entonces es como si una sola emoción te cayera encima hasta calarte en los huesos, quizá sólo sea que estás en medio de una experiencia llamada situación límite (creo que Jaspers escribió algo al respecto).

A veces los días son secos secos como un corazón cerrado y una mente entregada al análisis y a la crítica. A veces en cambio pasa de todo y tu sólo observas curioso con una sonrisa ingenua en los labios (creo que es lo que intentan expresar la esculturas de Buda).

Los días en verdad son diversos, sólo que algunas temporadas dan l…

Qué es vivir

Hoy, vivir es sentir el calor que sube del pavimento, es sentir las gotas de sudor corriendo por mis sienes, es sentir mi piel pegajosa y tener mucha sed.

Hoy, es escuchar el motor de una motocicleta que se aleja, escuchar el motor de un avión que pasa, escuchar el tic tac del reloj que está en la pared que tengo a la izquierda, escuchar truenos en el cielo y a un pajarito cantar. 
Hoy, es señor el suelo con los pies descalsos, sentir una punzada pasajera y leve en mi dedo índice, sentir como mi perrita se acomoda en mi regazo. 
Hoy, es ver como la luz del sol se va apagando, ver las hojas secas de la planta que me regaló mi mamá, ver mis dedos de los pies secos, ver el color frambuesa de mi sillón. 
Hoy, es no percibir ningún olor en especial. 
Vivir, hoy, es sostener mi celular con las dos manos y escribir lo que es vivir hoy. 
Vivir es darme cuenta de mis pensamientos que toman la forma de anhelos, preocupaciones, historias reconstruidas de tiempos pasados. Vivir es ser testigo co…

Del ego

El ego es una función de la mente o conciencia que se considera a sí mismo como separado de la consciencia (con "s") o campo de información que subyace a todo lo que es.

Dicho esto desde el campo de la cotidianidad, el ego es esa idea que tenemos de nosotros (identidad) que para poder considerarse una subjetividad (alguien que observa, tiene opiniones y juicios, actúa) se aparta de todo y de todos, inclusive de nosotros mismos. 
¿Cómo es esto que nuestro ego nos aparta de nosotros mismos? Empecemos por poner en claro que el ego no somos nosotros, ya dijimos que es sólo una función. Nosotros en realidad somos seres dinámicos, es decir, estamos siendo y por tanto no somos algo fijo; constantemente estamos teniendo experiencias pero no nos percatamos de ellas, de lo que en realidad estamos viviendo porque nos encontramos secuestrados por los pensamientos arrojados desde el ego y con esos pensamientos se enturbian las experiencias y las calificamos de buenas o malas con base ju…

El mensaje de las lagartijas

Ya no volveré a ver a las lagartijas igual.

Cuando antes eran unos animalillos repugnantes ahora al verlos me siento feliz. Las lagartijas no han cambiado, siguen siendo las mismas y además lo que piense yo de ellas les puede importar muy poco. He cambiado yo.

Hay momentos pivote de la vida en los que haces un giro y son tan intensos que te fijas en ciertas cosas a las que luego les dotas del significado que el giro trajo para ti. Yo me fijé en las lagartijas. Pero no fue un encuentro casual, fue un encuentro pedido, quería una señal.

Estaba, metafóricamente hablando, en un hoyo negro del que no veía luz alguna. Estaba en una combinación de depresión y ansiedad que hacía de un día normal (en el que a la vista de los otros no pasa nada) el más grande de los infiernos. La sensación no fue de un día, mi encuentro con las lagartijas tampoco. Yo estaba en misión "rescatarme a como diera lugar", y ahora que lo pienso es muy bonito, porque aunque mi mente me decía que no había sal…

Breve receta para alcanzar el cielo

Se abre una botella de Miraval, un vino de un color rosado muy delicado, se vierte el vino en una copa Riedel hasta la mitad y se deja oxigenar por una hora.

Se cortan cuadritos de queso Gouda y se comienza a llenar el paladar con su sabor. Es importante comerlo despacio. 
Se combina queso y vino. Este paso es preparativo. Tomarse sólo la mitad del contenido de la copa. 
Ahora vamos a pasar a un sabor más sutil. 
Se tuesta una rebanada de pan de mantequilla y se vierte sobre ella un poco de aceite de oliva de Artajo etiqueta negra (Arbequina) y se tritura un poco de sal de mar encima.

Se muerde el pan con los ojos cerrados permitiendo que el sabor del aceite de oliva y la sal llene la boca. Entonces se bebe un poco de vino y se vuelve a morder otro trozo de pan. El agradecimiento brota por el alma, el cielo llega a la tierra.

De letras y pasos

Estaba releyendo a Matt Haig, pluma verde en mano para marcar para siempre las frases que resuenan conmigo, cuando recordé cómo algunos libros me han acompañado, apapachado, abierto los ojos, señalado algo importante a lo largo de mi vida. Recordé que han habido ocasiones en que los libros lo han sido todo y que como Haig, alguna vez pensé que: «Si juntas todos los libros, tienes la suma final de la humanidad.»

Creo que yo empecé a escribir gracias a que mi mamá me regaló un diario. Nunca pude desarrollar una entrada con el típico "Querido diario" porque me quedaba atorada. No le escribía al diario, tampoco me escribía a mí misma, pero sí que escribía para "alguien". Sentía que lo que escribía formaba parte de la humanidad y eso me dio un sentido de pertenencia y de que podía aportar algo.

Escribir es terapéutico. Te ayuda a darte cuenta de cosas que no sabías que tenías adentro. Puedes ver que contigo traes a la humanidad.

Escribir te ayuda también a replantear l…

Como disco rayado

De todas las experiencias que tenemos, elegimos sólo unas. De las experiencias que elegimos decidimos interpretarlas de una forma tal que entre todas apoyen una sola teoría, la del ego.

La teoría del ego dice: yo soy esto, a mí siempre me pasa esto, esta es mi historia, este es mi sino. Y es una teoría que busca cumplirse, ratificarse, en todas y cada una de nuestras interacciones con el mundo, con los otros y con nosotros mismos.

Así, como disco rayado, vas repitiendo una y otra vez la misma cantaleta en la que te regodeas miserablemente pues te privas de vivir tus experiencias de otro modo y si alguien te dice que lo ve de otro modo entonces decides que no te entiende, no te quiere, está en tu contra o es un estúpido. Y te pones a cantar más fuerte.

Y puedes darle a la misma canción toda la vida y elegantemente llamarle leitmotiv mientras te llevas la mano al pecho hinchado de orgullo, en lugar de decirle "disco rayado". No sé si te apetezca seguir en la misma iteración, …

Voluntad

Como sucede con el yo, la voluntad llega a confundirse con el ego.

La voluntad no es el instinto de supervivencia, es mucho más compleja, es de un orden superior y se alimenta de una "fuente" que va más allá de lo físico y de lo mental pero no por ello está en algún plano trascendente. Como dice Nishida, es cosa del más acá.

La voluntad es la voz interior que no busca imponerse a nada ni nadie, pero no por ser una voz sutil es una voz débil. La voluntad es algo así como el impulso que nace de tu alma, te abraza y te acompaña si le dices que sí. La voluntad es una esperanza consciente e integradora que te atraviesa por completo y tú la percibes como amor.

No, no quiere que seas el más fuerte ni el más inteligente ni que te forres de plata o te hagas de cosas ni que te hagan monumentos o te otorguen premios; la voluntad quiere que sientas plenitud y que esa plenitud surja de dentro tuyo.

Creo que hemos otorgado legitimidad a lo que nos dicen que tenemos que hacer para "s…

El viento entre las hojas

La libertad es el viento que escucho entre las hojas de los árboles de allá, la libertad es el canto sin principio ni fin del pajarillo que descansa en la casa de allá, la libertad es el sol que me toca los pies, el aire que seca mi cabello, el perfume de los azahares que sube hasta acá. No hay tiempo para el continuo despliegue del ser.

La palmera ahora está quieta, ahora se balancea. El mundo entero lo atestigua.

Y el silencio llega. Ahora se hace realidad el escuchar.

¿Cómo llega el perdón?

En mi experiencia, el perdón es una de las cosas más difíciles de experimentar y también una de las más maravillosas pues a partir de que lo experimentas, tu perspectiva del mundo cambia, empiezas a vivir de otra forma.

No estoy hablando aquí de lograr que alguien te perdone, eso en realidad no tiene mayor impacto. Cuando has hecho algo por lo que creas que necesitas ser perdonado, quien otorga el perdón transformador eres tú mismo.

Si el caso es que consideras que alguien te hizo algo que no puedes perdonar, aquí es cuando las cosas se ponen interesantes. Uno puede pensar que no se merecen tu perdón porque lo que hicieron fue malísimo. Puede que tengas las mejores razones y argumentos contundentes y que creas que no otorgarles el perdón te da fuerza, pero en realidad lo que haces es mantener la herida abierta y apuñalarte cada vez que recuerdas lo que pasó por lo cual necesitas parar y perdonarte por lo que te has estado haciendo, pero eso no lo puedes lograr hasta que perdonas lo q…

Presencia

"Presencia", esta palabra la tenía atorada en la "garganta" porque cuando estaba haciendo mi tesis de licenciatura en filosofía de alguna forma me la prohibieron. "¿Presencia?, ¿Qué es eso?", me dijeron con voz de incomprensión-asco-autoridad. "Pues estar presente, en el momento, completamente atento", contesté; entonces me mandaron a leer a Heidegger y a escribir más adecuadamente sobre el modo de ser de la propiedad. O sea que tenía que apegarme a los cánones para poder titularme, así que apechugué y recomencé mi texto… y en el transcurso dejé a un lado lo que de verdad quería decir, llegando a pensar que a lo mejor eso de la filosofía no era lo mío porque no hablo ni escribo con palabras de alcurnia y porque, según me han dicho —y lo he comprado—, aún no estoy como para tener voz propia, de modo que tengo que pedir la voz de los grandes filósofos para expresar, medianamente, lo que quiero decir, es decir, lo que me brinca en el corazón.

Así …

Disolver la ansiedad

Me encontré una publicación muy interesante sobre cómo disolver la ansiedad con métodos holísticos. Aquí les comparto en español lo que escribió Brittany Jackson que me parece sensacional y de gran utilidad, pues yo misma he experimentado los beneficios.

La ansiedad está alimentada por el ego y resulta de estar "viviendo" en el futuro, es decir, de estar constantemente anticipando los mil y un problemas que podrían presentarse, por lo cual lo básico está en enfocarse en el presente mediante ejercicios que te "aterricen".

1. Cubrir el cuidado personal básico como primera actividad al despertar.

Cuando estás ansioso crees que no tienes tiempo para cuidar de ti en los aspectos básicos porque crees inconscientemente que estás en peligro, de modo que al despertar lo primero es consentirte tomando un vaso de agua, cepillando tus dientes, nutriendo tu piel con aceite. Si te bañas por la mañana, antes de entrar a la regadera cepilla tu cuerpo de abajo hacia arriba. Haz de …

La seguridad del intelecto

¿A quién queremos engañar?

Parece que si nos apegamos a la razón, podemos alejarnos de la supersticiones, del cometer errores similares, del enfermarnos. Vaya, que la razón es una buena razón para no abandonarla, para cultivarla. Parece que la razón es eso que nos aleja de todo mal, pero no sólo nos aleja de eso sino que también de la magia, del misterio… y de nuestra naturaleza misma, esa naturaleza anterior a aquello de ser animal racional.

No quiero entrar en razones, quiero entrar en la sinrazón del alma y quedarme por ahí un buen rato hasta que la costumbre de criticarlo todo se vaya atenuando. Porque la razón es buena para criticarlo todo hasta que le toca a ella misma y todo el edificio del intelecto se tambalea y la tan preciada seguridad se pierde. ¿Y qué queda? El alma y su proceder tan inhabitual para el animal racional.

Quien tenga alma, que ame su vida.

Amor incondicional

Vamos a ver si qué tal me queda este post luego de que ya lo había escrito y la aplicación de mi celular falló dejándome con nada. Este es un intento de superar la frustración que le viene bien al tema que quiero tratar hoy.

"Amor incondicional" es un término usado frecuentemente por las madres orgullosas de serlo para referirse al sentimiento que tiene para con sus hijos. También es usado para referirse a una suerte del "mejor" tipo de amor que pueda haber, como si fuera posible concebir que hay amor mediocre. ¿Por qué le ponen apellido al amor? ¿Por qué creemos que hay tipos?

El amor, sin apellido, es en toda su potencia simplemente amor. "Simplemente" no quiere decir que sea insulso sino que es y participa en la unidad como la experiencia de la unidad misma. El amor es amor. Todas las distinciones que hacemos sobre lo que creemos que es amor no es sino las distinciones que hacemos entre los diferentes modos de relacionarnos afectivamente, esto es, ref…

Somos diferentes

Decir que tú eres diferente de él es algo obvio, ¡claro que son diferentes! podrá afirmar cualquiera. Nuestras diferencias trascienden lo físico. No es sólo que mi huella dactilar sea única, que mis experiencias sean únicas y que mi manera de ver la vida sea única… es que también la forma en que veo al mundo, la forma en que me aproximo al mundo, la forma en que enfrento los obstáculos y la forma en que disfruto las buenas nuevas, en combinación, me hacen única. Esto es muy obvio pero lo olvidamos.

Algunos tienden al pesimismo, otros ven en todo una oportunidad. Hay quien siempre encuentra un motivo para sonreír y hay quien le cuesta mucho encontrar por qué sonreír. Hay quienes tienden a la acción y también los hay que se encierran en sí mismos. Algunos son buenos para aconsejar, otros son buenos para contener y abrazar. Hay quienes invitan a luchar y a arrojarse en contraposición a los que invitan a la prevención, la contención, la espera. Visto así, todos necesitamos de todos, porq…

Buscando un estilo de vida

Cuando en clase de ética la profesora nos preguntaba qué es el estilo de vida no supe que responder, de hecho nadie respondió, creo que porque cuando estás inmerso en un estilo de vida no sabes que lo estás y, como diría mi abuelita, no lo sabes hasta que lo pierdes.

Cada vez que leo "estilo de vida" me acuerdo de la pregunta. Al principio me parecía obvio pensar que el estilo de vida es justamente la manera en que llevas tu vida, cómo te perfilas. El estilo de vida, ahora lo sé, te hace más llevadera la vida porque te proporciona un marco de referencia en el cual moverte. Cuando te cuestionas todo, como me ha sucedido desde que estudio filosofía, el marco de referencia se tambalea, y si cuestionas incluyéndote, es decir, si no te pones a salvo de tu propia mirada crítica, el marco de referencia se desploma con todas sus apariencias. Creo que eso es lo que varios han entendido por nihilismo porque desde esa nulidad de referencias necesitas efectuar un rescate urgente ya sea…

Star Wars y Todopoderosos

Durante dos días de viaje maratónico cruzando la Ciudad de México en transporte público, me hice acompañar del excelente podcast de Todopoderosos que pueden encontrar en iVoox. Para el caso seleccioné los Episodios dedicados a Star Wars que como aliciente incluyen la participación de Alberto Chicote que me puede encantar.

Yo debí haber visto la primer película justo cuando se estrenó y contaba con 7 años. Desde entonces hasta ahora no había sentido el menor interés por la saga, el interés me lo despertó Juan Gómez-Jurado con eso del mito del héroe del que habla en el podcast de Todopoderosos. Después de oír el primer episodio me pregunté: ¿qué carambas película vi yo de niña que no me despertó la más mínima gracia? De modo que me puse a ver por la noche de nuevo la primer peli de Star Wars (que no es la I sino la IV, qué locura). Y nada, que no le encontré chiste ni aún con la explicación de los Todopoderosos, es que con sólo ver la primer peli no te da idea de lo malo de Darth Vader…

¿Has pensado sobre tu mortalidad?

Estamos estrenando año y yo sigo rondado los temas de la mortalidad, la espiritualidad y la consciencia. De ninguno me he hecho ya alguna idea, más bien fluctúo entre varias, estoy en modo wandering y sé que aunque no llegue a una respuesta definitiva para mí, a una respuesta que me satisfaga del todo, tengo pronto que lanzar algunas anclas para no quedarme en la deriva.

Por la web me encontré una reflexión de Bill Nye sobre la mortalidad. Es un breve video de menos de siete minutos. Dice que en promedio una persona vive 80 años (digamos que es el mejor de los casos, lo cual disminuye conforme al riesgo que corre una persona de acuerdo a su ocupación y la zona en la que vive), esos 80 años redondeando son 30 mil días. Así que como mucho y con mucha suerte tenemos 30 mil días en total. Si un día equivale a un asiento en un estadio, y si cada día cambiamos de asiento, no tendríamos la oportunidad de sentarnos en todos los asientos de un estadio. Visto así, esos 80 años que parecen much…