Lo que dice la gente: frases hechas
Las pláticas superficiales o small talk definitivamente no son lo mío, me hacen sentir fuera de lugar, falsa. Siempre ha sido así. En los lugares públicos no puedo simplemente platicar con el extraño en la fila, el comensal de la comida rápida, el de la ventanilla, el ejecutivo, el lavacoches… nadie. Las frases que intercambio son todas funcionales: ¿cuánto es?, ¿a qué hora?, gracias, buen día, ¿no tiene…?, deme un kilo… Cuando voy sola es más fácil no hablar con nadie, pero cuando salgo a pasear a Abril, la interacción parece inevitable. Abril tiene ojo de cereza y no falta el que me dice, sin conocerme de nada, que conoce a un veterinario, que qué tiene, que la vaya a operar. La cosa es más complicada cuando voy con mi mamá: qué bueno que todavía tiene a su mamacita, cuídela mucho, cuidar a un adulto es una bendición, por qué no contrata a alguien para que la cuide, ponga una cámara porque hoy en día está muy penado golpear a un adulto mayor, se ve que es muy resistente su mamá,...






.jpg)

