No es posible una filosofía sin sinceridad
"No es posible una filosofía sin sinceridad", escribe Amador Vega en Tentativas sobre el vacío a propósito del ejercicio reflexivo de Tanabe. Bien. Quiero ser sincera (aunque dudo que lo que sigue a continuación se asemeje a una filosofía, pero igual hay que intentar la sinceridad). ¿Por qué uno se acerca a las prácticas espirituales? ¿Por qué alguien se detendría en la esquina del condominio, desde el que escribo esto, a hablar con los voluntarios se sepa qué secta? O sea, ¿por qué alguien inicia un camino distinto al que había estado transitando? ¿Por qué el Buda histórico termina su vida acética y se sienta en el árbol a meditar? ¿Por qué Tanabe escribe alrededor de la metanoia? ¿Por qué alguien comienza a asistir a lecturas de la biblia o a meditaciones? Debe haber una especie de desencanto de la cotidianeidad que se cuela al sentido de la vida misma. Amador Vega cita este himno de Gutoku Shaku Shinran que toma de un texto de Tanabe: ¿En verdad, cuan miserable soy yo, S...

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