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Nostalgia

Me ha llegado el recuerdo de cuando era niña y caminaba con mi abuelita por la calle donde estaba la cocina económica. Me acuerdo que entrado a la cuadra de los multifamiliares, entre un edificio y otro, por donde había jardineras, mi abuelita me dijo el dicho: El hombre propone, Dios dispone, llega el diablo y todo lo descompone. En aquellos días de tierna infancia no entendía muy bien la fórmula. ¿Por qué, si Dios ya había dicho que sí, resultaba que no?, ¿quién era el diablo? La versión moderna y breve me la dijeron treinta años más tarde en una veterinaria en Suecia: “Shit happens”.  Me gustaría recuperar esa sensación de seguridad y conformidad con mis circunstancias que tenía cuando era niña. Creo que parte de mi insatisfacción es que me creí que uno debía ambicionar, desear más de lo que tenía. Es fácil caer en eso cuando empiezas a interactuar con gente que estando en tu entorno, consigue más cosas que tú.  Cuando era niña no sabía de marcas de coches hasta que mi papá...

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