Pensamientos demasiado oscuros para un domingo
Acá tengo otra de mis “ingenuidades”: Si pudiera saber cuánto voy a vivir podría administrarme mejor. Mi dilema está entre vivir el momento (que se dice que es lo único que en verdad tenemos) o regularme para sostener un futuro que no se si llegue, pero que si llega y no me preparé estaría lamentándolo severamente. Hasta el año pasado llegué a usar una aplicación que severamente llama Future Me, la cual permitía escribir cartas a tu yo del futuro, programando su entrega tan pronto como el día de mañana o tan lejano como décadas adelante. Cuando comencé a pedirme perdón por adelantado, decidí dejar de escribirme (además de que la app en cuestión comenzó a cobrar por sus servicios). Me pedía perdón porque ya vivir el presente era lo suficientemente difícil como para pensar por mi futuro. Me estresaba pensar en lo que comía o dejaba de comer, mi renuencia a montarme en la tortura psicológica de los controles médicos, el decidir entre obligarme a hacer ejercicio o escuchar mi cu...







