Tengo ganas de escribir
Ayer pasé largo rato revisando las etiquetas de mi Blog. Todavía no acabo, Quisiera tenerlo todo en orden, sólo que son muchos años de pedacitos de mí. Por cierto que ya me guardé la fecha en la que lo inicié; tengo toda la intención de celebrar su aniversario el siguiente año. Me llama la atención cómo hay entradas que particularmente no me resultan especiales, pero que tienen más vistas que otras que creería más interesantes. Me gustaría incrementar el número de lectores; he indagado qué hacer, no me genera el mínimo entusiasmo enfocarme en los temas de interés, usar las palabras más buscadas; lo cierto es que necesito hacer algo.
Hubo un tiempo en el que me leían más, creo que era cuando mi vida transcurría más ligera y compartía las curiosidades que vivía. Mi vida actual no es muy atractiva ni ligera, aún así me parece importarte escribir sobre ello porque es lo que tengo para dar. Pienso que la autenticidad es importante.
Estoy a punto de ponerme a limpiar la casa de mi mamá, ya tengo la lavadora puesta y la escoba y el trapeador al lado mío, esperándome. Me enchufaré los audífonos para escuchar mientras tanto un audiolibro. No planeo ponerle mucho empeño a la limpieza, mejor lo hago rápido y le doy otra leía a las últimas dos páginas de la sección conocida como Telemaco, del Ulises de Joyce.
Joyce se me figura un tanto como Heidegger en el sentido de que hacen innecesariamente difícil la lectura, es como si llenaran el camino de piedritas y señalizaciones que no sabes si leer o no.


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