La lectura se ha convertido en un reto
Yo solía leer mucho desde la secundaria. Necesitaba estar leyendo, tener un libro en el cual sumergirme. También en ese entonces pasé por un breve bache (ahora se me antoja breve, igual no lo fue tanto). No recuerdo bien si fue en la secundaria o en la preparatoria (bueno, yo estudié en el CCH); en ese entonces, a mi abuelito le dió por comprar el Libro Vaquero y similares. Las publicaciones semanales que él adquiría en el puesto de revistas, me resultaron adictivas (tan adictivas como más tarde me resultarían las sopas instantáneas Maruchan). Tuve la fortuna inmensa de que mi papá se diera cuenta y le pidiera a mi mamá que le dijera a mi abuelito que ya no quería que sus hijos anduvieran leyendo esas cosas. Ante el vacío que dejaron las publicaciones de monitos, tuve que volver a los libros. El libro que escogí fue Cien años de soledad. ¿Saben lo que es leer Cien años de soledad después de la adicción al Libro Vaquero? Les juro que sentía como me tronaba el cerebro, se me figuraba que los engranes estaban girando en sentido contrario.
Lo que me ha pasado ahora es que la forma en la que leo ya no es tanto de disfrute sino de análisis, es un efecto secundario de haber estudiado filosofía. Ya no me sumerjo en la historia y eso hace que claudique. También perdí mi capacidad de retención y la ansiedad no me dejaba simplemente estar. Continué leyendo pero eran libros de ensayos en su mayoría. Por algunos meses llevé un club de lectura, mi grupo escogían los libros y yo me entregaba a preparar el análisis; gracias ello, al menos leí. Luego se terminó el club y me quedé sin algo que me obligara a leer. Obligar, exacto. He intentado leer a Dostoyevsky, Tolstoi, Oates, sin éxito. Eso me pone triste.
En un desayuno con unas amigas acordamos leer en conjunto el Ulises de James Joyce. Trataremos de leer diez páginas por semana y lo comentaremos el domingo en la noche. A ese paso terminaremos en año y medio. No sé si lo logremos, espero que sí.
Ojalá pudiera volver a meterme en la lectura. Me encantaría ir a todos lados cargando mi libro, para leerlo a la primera oportunidad.



Comentarios