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La verdad

La verdad no existe, nadie la conoce.

Pensemos en un evento simple en el que hay dos testigos. Los dos testigos se cuentan lo que ven y lo que sienten. Aún estando en la apertura total, no se puede conocer toda la verdad: orígenes, acciones simultáneas ni consecuencias, entonces ¿qué tanto se puede saber de eventos en los que participan muchos, eventos que afectan a naciones enteras?

La total apertura es algo muy raro en este planeta donde hay muchos individuos a los que les gusta quedarse con lo que saben o que prefieren esconderlo y hacer como que no pasó nada, y también tenemos a los que distorsionan con toda la intensión lo que saben.

¿Cuánta información que podría beneficiar a muchos es ocultada? Si en una familia los padres no dicen todo a sus hijos por que piensan que no están preparados o que no necesitan saberlo, ¿qué podemos esperar de los gobernantes de una nación, o de los grupos que gobiernan al mundo?

No conocer la verdad (o parte) hace que uno suponga muchas cosas, que se generen fantasías, que surjan las supersticiones y que se tenga miedo (lo que es altamente deseable para poder manipular).

Saber de cierto algo no significa conocer toda la verdad, sino sólo una parte. Necesitamos que el otro nos comunique lo que sabe de cierto para poder ampliar nuestro pedazo de verdad.

¿Qué caso tiene saber la verdad? seguramente se preguntarán algunos que en su miedo de ver perdido lo que nunca han tenido prefieren no saber de cierto lo que tanto temen y hacer como que son felices y no pasa nada (el síndrome del "no hagan olas").

La verdad nos hará libres.

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