Hay que buscarse la vida

Una de las cosas que he aprendido de Estocolmo es que el ambiente agradable no llega, uno siempre debe de buscárselo.

Vivir bien aquí no es significado de "reventarse", de tener la mejor bolsa, el mejor auto (no se vive de las apariencias, del "farolaso"). Vivir bien significa comer alimentos que no te dañan, significa caminar sin importar si llueve o nieva, significa vestirse de manera práctica y con estilo propio, significa vivir cada época y cada estación sin pensar en lo que fue o lo que será, es vivir las tradiciones que acercan a la gente, comer lo de la temporada, comprar sólo lo necesario, aprender de los demás, estar orgulloso del país en el que se vive porque se ha trabajado duro para vivir bien en él.

La nieve cae, el panorama es hermoso pero para los suecos no es suficiente así que trabajan para que luzca mejor porque ¿a poco no se merece uno pasear por un lugar bonito?, así que ponen pinos naturales por la calle, algunos pequeños para sostener en sus ramas la nieve y otros mucho más grandes adornados con luces.

Cada ciudad es diferente. En México no nieva, pero se pueden hacer pequeños decorados para celebrar la Navidad, pero el decorado es para adornar la ciudad, no para competir en la colonia para ver quien pone el alumbrado más aparatoso. Los decorados que alimentan alma van ligados con tradiciones, no con competencias o modas que el día de mañana sólo nos recordarán lo ridículos que solíamos ser comprando pseudo-cuernos para disfrazar el coche.

Búsquese la vida, no se la complique.

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