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Itaca

Voy volando sobre Estocolmo, voy acompañada de alguna música ligera que al fondo dice algo así como una renuencia al fin. He tomado alguna copa de rosado, el cava antes de eso no cuenta… o quizá sí. He leído un poco de realidad en 21 Lessons for the 21st Century y me pregunto qué sigue si también en el fondo tengo una renuencia al final.

Islas y mar se ven allá abajo. Voy de regreso y quisiera que se convirtiera no en un volver sino en un recomenzar. Me lo merezco. Todos nos merecemos recomenzar, nos merecemos replantear la forma en que vemos el mundo para hacer de la estadía algo más placentero.

Voy volando, son las 15:45 del último jueves de agosto. Todo adentro de mí está bien acomodado y confortable. Supongo que eso me dispone ha decir algo: me siento muy agradecida.

Las nubes tapan ya la tierra. Estoy volando muy cerca del cielo, metafóricamente hablando. La inmensidad me cubre… o me descubre. Nietzsche tenía razón.  Interpretación y volver a sí mismo. Qué locura y maravilla ser humano: ver y cegarse y luego volver a ver, y nunca poder abandonarse del todo… estar siempre de regreso.

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