Ir al contenido principal

Saltlakris

El mejor helado que he probado hasta ahora lo compré en Gamla Stan y es de sabor saltlakris. Tal helado es de color blanco jaspeado de negro, su sabor es como de anís con sal (raro pero delicioso). Ahí mismo bajaron los ángeles a ver cómo me deleitaba con tremendo sabor.

Caminé hacia la placita donde se fotografía tanta gente con esos lindos edificios de colores y me senté en medio mirando hacia los que comían mirando hacia mi. Iba con las letras de Hjalmar Söderberg bajo el brazo y sintiendo que era el momento ideal empecé a leer...

"Tienes que mirar tu mundo desde tu punto de vista no desde algún punto del espacio externo; modestamente, tienes que medir con tu propia medida, según tu posición y tus condiciones, la posición y las condiciones de la humanidad que habita la tierra. Así, la tierra es grande y la vida importa, y la noche es infinita y honda."

Saqué un marcador para resaltar el párrafo, no servía, se secó. Aparté entonces la página, cerré los ojos y escuché la melodía que entonaban unas niñas de escuela. La vida importa.

Estoy aquí. Me repito una y otra vez: Flor, estás aquí. Gamla al alcance de mis pies abierto a que llegue cuantas veces tenga que llegar para creerlo.

Uno se gana lo que tiene. ¿Qué tanto he hecho para tener lo que tengo? Mucho. Treinta y ocho años de tomar decisiones, de escoger y aprender a renunciar. Cito a Söderberg:

"Querer es ser capaz de escoger. (...)
Y poder escoger es poder renunciar. (...)
Queremos tenerlo todo, queremos serlo todo. Queremos gozar de la felicidad y ahondar en todo sufrimiento. Queremos el patetismo de la acción y la paz del contemplativo. Queremos a la vez la tranquilidad del desierto y el tumulto de la plaza. Queremos ser al mismo tiempo la idea del solitario y el grito de la masa, ser a la vez melodía y acorde. ¡A la vez! ¡Si fuera posible!"

Entradas populares de este blog

¿Qué debemos hacer?

"¿Qué debemos hacer?" Así empieza Cuadernos negros (1931-1938) de Heidegger seguido de otras preguntas que acentúan el carácter de esta primer pregunta: ¿Quiénes somos? ¿Por qué debemos ser? ¿Qué es lo ente? ¿Por qué sucede el ser? Esto es filosofar.

Para los grandes filósofos, hacer la pregunta correcta es lo importante porque es lo que conduce el pensamiento y en último caso la acción. Pero saber preguntar no es sólo cosa de filósofos, es cosa de todos si es que queremos plantearnos de frente y sin evasiones lo más digno de ser cuestionado: el sentido de nuestra existencia a partir del quedarnos sin apresuramiento en la cuestión de qué somos. Desde luego, debe ser claro para quien genuinamente se pregunta por qué debe hacer, que respuestas inmediatas de qué somos: por especie, género, edad, clase social y demás clasificaciones, no proporcionan ningún esclarecimiento existencial. Ninguna respuesta dada por ninguna autoridad en tema alguno debiera ser tomada como respuesta …

Qué chulada de maíz pinto

Crecí oyendo a mi papá decir con enjundia "¡Qué chulada de maíz pinto!" cuando le veía las piernas a mi mamá y después se las estrujaba con las mega-manotas que Dios le dio.

Hasta hace poco no tenía una clara idea de lo hermoso que es el maíz azul (con el que hacen las tortillas azules que saben a gloria) hasta que de golpe lo vi en el mercado de Xochimilco, esta foto no me dejará mentir, su belleza es asombrosa.

No sólo los seres mueren

Aunque bien es de todos conocido que todo aquello dotado de vida e individualidad cuál célula autocontenida, dígase hombres, animales, plantas, organismos… mueren, y que sólo los hombres se enfrentan a su muerte con antelación como la más temida e ineludible de las profecías, pocos experimentan, como tal, la posibilidad.

No se necesita haber estado cerca de perder la vida para tener experiencia de tal posibilidad. Es más, ni siquiera este tipo de experiencias logran arrancar a todos del "pero todavía yo no" que funciona de tabla de salvación. 
Pero no sólo mueren los individuos. También mueren las relaciones, los placeres, los contextos, las ideas, los estados políticos y sociales… vaya, las situaciones sobre las que uno se experimenta como uno mismo. Somos en situación. Nos definimos por la situación en la que nos queremos encontrar, la situaciones en las que hemos estado y la situación en la que nos encontramos. Y todas ellas mueren. 
Nada permanece. Nada. 
La vida se nos…