Arte (¿?)
En uno de esos correos me empecé a sentir mal, se despertó en mí esa sensación de que algo está mal, de que hay algo desagradable, vaya pues, que mi cuerpo por dentro comenzó a encogerse y me dieron unas ganas enormes de salir a caminar como quien huye de una labor pendiente no grata. ¿No se suponía que estaba leyendo sobre las cosas que me gustan?
Mi ser es selectivo, mi cabeza no tanto. Me gusta la filosofía y quiero meterme reflexiones filosóficas nada más porque son filosóficas y porque estaría muy bien estar informada. Pero mi ser ser revuelve queriendo sacudirse la incomodidad. Debía saber mejor… sobre mí. El arte va por lo mismo, las instalaciones, las presentaciones burdas y contestatarias me lastiman el alma. Animales muertos, basura, retretes, cerillas, cigarros, recibos, por más que tengan un discurso detrás me incomodan al punto de no querer saber nada más de ello.
Soy sensible. Y de un tiempo a la fecha, altamente sensible. Necesito tener cuidado al seleccionar a qué me expongo y cortar pronto por lo sano sin importar qué prestigioso artista o filósofo se encuentre detrás.
Recuerdo lo mucho que sufrí tratando de leer los cuentos de Bolaño. Es Bolaño, o sea. Y me obligué día tras día a seguir, hasta que ya no pude más luego de hacerme miserables varios desayunos. Es de los primero libros que dejé a medias, aunque con este fue más lejos: lo dejé en el estante de una cafetería.
Me digo una y otra vez (es que parece que "no entiendo") que qué importa si me gustan las lecturas románticas (que no todas, hay unas que son extremadamente horribles) y prefiero a Nicholas Sparks antes que a Roberto Bolaño. No sé con quién quiero quedar bien.
No quiero ser culta por pose, quiero ser feliz.
Comentarios