Entre charlatanes te veas
Charlatán es alguien que engaña para obtener algún beneficio. Se usa la palabra para calificar a quienes practican lo que no puede ser probado: curanderos, gurús, espiritistas, clarividentes, canalizadores, etc. Pero el término bien puede ser usado con políticos, científicos, investigadores, educadores, empleadores,... bueno hasta familiares, conocidos y supuestos amigos. La motivación de un charlatán se encuentra dentro de cualquier persona: el deseo de ser amado, el deseo de poder, el deseo de figurar entre los demás; somos muchos, el trabajo no es fácil.
Con la palabra charlatán podemos descalificar a medio mundo, a veces con conocimiento y las más sólo con suposiciones o medias verdades. La verdad es que nadie es infalible pero tampoco eso es pretexto.
Día con día se enfrenta nuestro lado oscuro con nuestro lado luminoso; el lado luminoso, más sutil, no es tan persistente como el lado oscuro. De lo que hablo es del enfrentamiento entre el ego o la mente y la consciencia o sabiduría interior o corazón. La consciencia sabe muy bien cuando estás haciendo algo que no te lleva a una expansión interior y ello te produce una ligera molestia, el ego es quien te presenta todas las justificaciones y razonamientos para seguirlo haciendo y es persistente. Actuar con consciencia es todo un reto que te trae paz interna.
Volviendo con los charlatanes, lo importante no es lo que ellos buscan sino lo que buscas tú de ellos. Quizá busques quien te indique el camino para tener a alguien a quien culpar si las cosas no salen bien. Lo que importa es hacer conforme a tu interior y asumir las consecuencias de ello. Ahora, si el charlatán en cuestión se mete con tu salud, por ejemplo un médico te da algunas pastillas que sólo te hacen daño o te quiere operar sólo para cubrir su cuota, un inversionista que quiere manejar tu patrimonio, lo mejor es siempre buscar una segunda opinión. Con videntes, bueno, si tuvieras claro lo que quieres, quién eres y hacia dónde quieres ir ni siquiera los buscarías; pero supongamos que no sabes y requieres ayuda y terminas con uno de ellos o un psicólogo o terapeuta, lo mejor que puedes hacer es consultarte continuamente si lo que oyes resuena en ti, si lo que oyes te ayuda a tu bien interior o sólo te causa conflictos o sólo lo aceptas a nivel mental. Todo lo que te lleve a la paz interior en consciencia, te beneficia, lo que no, mejor no lo sigas. Asume tu responsabilidad.
Los charlatanes existen porque tienen a quien estafar. No todo lo que dicen está para el caño. Son como una fruta, no todo se come, algunas partes hacen daño, otras saben mal y no a todos nos gusta la misma fruta. Y sí, todos hemos engañado (claro que en todo hay niveles).
Con la palabra charlatán podemos descalificar a medio mundo, a veces con conocimiento y las más sólo con suposiciones o medias verdades. La verdad es que nadie es infalible pero tampoco eso es pretexto.
Día con día se enfrenta nuestro lado oscuro con nuestro lado luminoso; el lado luminoso, más sutil, no es tan persistente como el lado oscuro. De lo que hablo es del enfrentamiento entre el ego o la mente y la consciencia o sabiduría interior o corazón. La consciencia sabe muy bien cuando estás haciendo algo que no te lleva a una expansión interior y ello te produce una ligera molestia, el ego es quien te presenta todas las justificaciones y razonamientos para seguirlo haciendo y es persistente. Actuar con consciencia es todo un reto que te trae paz interna.
Volviendo con los charlatanes, lo importante no es lo que ellos buscan sino lo que buscas tú de ellos. Quizá busques quien te indique el camino para tener a alguien a quien culpar si las cosas no salen bien. Lo que importa es hacer conforme a tu interior y asumir las consecuencias de ello. Ahora, si el charlatán en cuestión se mete con tu salud, por ejemplo un médico te da algunas pastillas que sólo te hacen daño o te quiere operar sólo para cubrir su cuota, un inversionista que quiere manejar tu patrimonio, lo mejor es siempre buscar una segunda opinión. Con videntes, bueno, si tuvieras claro lo que quieres, quién eres y hacia dónde quieres ir ni siquiera los buscarías; pero supongamos que no sabes y requieres ayuda y terminas con uno de ellos o un psicólogo o terapeuta, lo mejor que puedes hacer es consultarte continuamente si lo que oyes resuena en ti, si lo que oyes te ayuda a tu bien interior o sólo te causa conflictos o sólo lo aceptas a nivel mental. Todo lo que te lleve a la paz interior en consciencia, te beneficia, lo que no, mejor no lo sigas. Asume tu responsabilidad.
Los charlatanes existen porque tienen a quien estafar. No todo lo que dicen está para el caño. Son como una fruta, no todo se come, algunas partes hacen daño, otras saben mal y no a todos nos gusta la misma fruta. Y sí, todos hemos engañado (claro que en todo hay niveles).
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