domingo, abril 13, 2014

¿Qué actitud tomar?

Uno de las ventajas de publicar en blogs o redes sociales es que la gente te lee. No recibes ni un peso, pero te leen. Hasta aquí estaba de acuerdo. 

Cuando uso textos de otras pesonas me aseguro de escribir también la fuente y si es una cita textual la entrecomillo. Porque e lindo que tantos textos estén disponibles gratis, pero también es lindo dar crédito a su creador. 

Bueno, pensaba que no muchos me leían, pero parece que sí y no todos saben que lo escribí yo, ¿por qué? Porque me enterado que me copian sin citarme. No sé sí sentirme alagada u ofendida. Vaya, he leído frases que la gente pone como sí le saliera de su inspiración y se muy bien que las escribió algún poeta o filósofo reconocido. 

¿Cómo hace un escritor, así como yo, en una sociedad donde se toma sin pedir y sin dar las gracias? Así como cualquier profesional, un escritor invierte mucho para poder crear, la diferencia es que no tenemos oficinas ni damos consulta. Sería lindo que nos reconocieran y, más lindo, que nos publicaran con todo y nuestro nombre... al menos. 

miércoles, abril 09, 2014

Esperanza

¿Qué se necesita para ser capaz de sentir-tener esperanza?

La esperanza es un aguardar por algo. Es la paciencia que cree en la posibilidad. Es, digámoslo de la manera más pedante posible, la capacidad cognitiva que emerge de nuestro poder recordar (hacer experiencia) en conjunto con el poder planear (proyectarnos en el futuro). La esperanza no tiene cabida para quien vive el momento. La esperanza no es una respuesta en automático de un organismo, es una construcción compleja a voluntad.

La esperanza, me acuerdo bien, era considerada una virtud que ahora no tiene sentido con la promoción del "aquí y ahora".

Yo creo que la esperanza es la capacidad de soñar despiertos. Tener sueños, y creer que pueden ser posibles, es el alimento de las más bellas acciones. Los sueños son anhelos de vida que dulcemente nos toman de la mano y nos ayudan a seguir un camino incierto.

No, la esperanza no nos venda los ojos, ese es el trabajo de la ignorancia. La esperanza no nos parte el corazón, eso sólo es posible con la ingenuidad.

Aunque hay sueños que de tan imposibles parecen ingenuos, y de tan elevados parecen sin fundamentos. Pero díganme, ¿cómo no tener esperanza en una comunidad amable entre seres humanos? Cuando se extinga la luz de esta esperanza, verdaderamente estaremos perdidos.

jueves, marzo 20, 2014

Tertulia 2am en otro mundo


Como cualquier sueño vívido, uno siente que en realidad pasó. Toma más de medio día, después de despertar, aterrizar tras repetir como mantra: fue un sueño.

Pero supongamos que estuve ahí, en esa reunión de 15 o 20, entre mentes críticas que en turno escuchábamos lo que el otro tenía que decir.  Estaba Platón, me acuerdo, muy callado y con una mirada profunda haciendo patente que no era de este mundo, que nunca lo había sido. En mi turno discutimos sobre el miedo, sobre las consecuencias de elegir olvidar lo que nos atemoriza, sobre la resistencia a aprender.

—No aprendemos si sólo seleccionamos recuerdos divertidos en los que nos sentimos seguros porque en hacen parecer no pasa nada—, decía yo con gran vehemencia a una audiencia que me escuchaba atenta. —Estamos aquí mirando lo que es y no hemos sido capaces de erradicar el miedo a ver.

No recuerdo más, pero fue un discurso de media hora en un idioma que no era el mío. Estábamos todos preocupados. El nombre de Platón se transformaba fonéticamente dejando ver quién era y lo repetí varias veces para no olvidarlo al despertar.

Eran las 2am. Eso decía el reloj. Las imágenes empezaban a desvanecerse y yo seguía repitiendo el nombre de aquel filósofo. Volví a dormir para despertarme tres horas después como sí nada. Después de la rutina de las 5am volví a mi cama y todo me cayó de peso.

No sé. Las cosas importantes en realidad son muy simples, muy evidentes, y las pasamos por alto buscando debajo de las piedras algún misterio difícil de resolver.