martes, marzo 10, 2015

El día anterior

Hoy es un día importante, es el día anterior. Mañana tocaré una puerta que espero me abran, he practicado mucho y hoy me parece que lo mejor es relajarme mientras pasan las horas hasta que sea momento del knoc-knoc. 

Tengo sueño, no he dormido bien y he ejercitado mis neuronas como si las preparara para un maratón, en cierta forma lo es. Mañana correré un maratón neuronal. 

Para relajarme puse una peli que ya había visto pero que lo me acordaba bien de los detalles. Me encanta la peli, tan llena de mis gustos: comida, amor y el arte de escribir. 

¿Qué tienen que ver mis gustos con el maratón de mañana? Lo que busco mañana es entrar a la vía de la intensificación de lo que me gusta y para ello se requiere navegar en la filosofía. Con la filosofía el maratón es mas que eso, es una apuesta a la vida. 

lunes, febrero 02, 2015

Mi yo chiquito

(Imagen de Diela Maharanie)

A mi yo chiquito lo tengo encerradito. Le callo a cada rato y lo trato de pobrecito. Mi yo chiquito sufre de pena cuando se mira pequeñito frente a una imagen de Otro grande grande. Mi yo chiquito hace como que no es chiquito cuando se siente más chiquito. Le aborrezco y luego me espanto cuando me doy cuenta que es mi yo chiquito el que aborrece.

Puedo pasar días enteros sin acordarme de que existe. Hago de todo para que crezca y en ese hacer siento que desaparece y quedo sólo yo libre. 

Mi yo chiquito se siente prisionero, es experto en justificaciones y en apuntar al Otro. Mi yo chiquito se protege detrás de un signo del zodiaco, de un tipo de personalidad, de un pasado, de una herencia cultural, de un fallido contexto. 

Mi yo chiquito me secuestra cuando toma fuerza y me arranca la risa y me frunce el ceño; me amarra el cuerpo, me quita las ganas. 

Mi yo chiquito señala hábilmente a los culpables, encuentra el punto negro en el manto blanco y también encuentra a la razón perfecta para acabar con todo. 




martes, enero 20, 2015

Eutanasia y procreación

Estoy parada afuera de mi casa, justo donde caen los rayos del sol de la tarde. Hay pinos frente a mí que veo cada día más altos; me pregunto si hay alguna manera de saber si algo en mí ha crecido como esos pinos. Me siento frágil.

Hace una hora leí un artículo sobre la eutanasia en un tono un tanto aleccionador, quiero decir que quien lo escribió puso por delante su idea de lo bueno. Supongo que todos tenemos ese defecto. Aunque ya no creo que pueda tener una opinión clara de lo que es "bueno", tampoco puedo quedarme en la indiferencia. La vida afecta, las decisiones que tomamos nos impacta de una forma u otra. Cada quien tiene su propio universo de significados y en ese sentido todos estamos en desacuerdo con todos. A lo mejor por eso nos estamos matando directa o indirectamente los unos a los otros. 

Se cuestiona mucho sobre el tomar la vida de otro pero se cuestiona poco sobre darla. La gente se procrea muchas veces sin pensar en las consecuencias. El ser humano cruza animales sin pensar en el destino que les espera; algunos son sólo comida, otros compañía; y luego ya no podemos estar sin ellos porque el sentido que le hemos dado a nuestra vida depende de su presencia.

viernes, enero 16, 2015

Caminata

Voy caminando por la calle, voy rodeando la cuadra del lado donde pega el sol. Me gusta sentir el calor del sol. La vuelta a la cuadra me toma unos veinte minutos, a veces más pero no mucho.

Cuando salgo a dar la vuelta empiezo con un "Ay Dios" como quien da un reset al quehacer anterior e inicia uno nuevo. Dejo el frío y empieza la búsqueda de calor, dejo la lectura y empiezo a mirar los comercios del otro lado de la calle. Pero el "Ay Dios" es un recuerdo contante de los pendientes que no quedarán saldados hoy, esta breve exclamación es una constatación de las dificultades del vivir (dificultades todas puestas sobre la mesa) que ya no pueden tratarse como un trámite administrativo (vivir no puede asumirse como un estar formado en una fila esperando turno para resolver nada). 

Voy caminando del lado que pega el sol para sentirme más esperanzada. Voy despacio escuchando a los pajaritos grises y sorteando la suciedad de las banquetas, esa producida por los sin conciencia.

Es enero en nuestro sistema de conteo. Vamos construyendo el siguiente más uno a los años de vida. Con suerte completaremos la adición. 

sábado, noviembre 01, 2014

La eternidad en la perfección del momento

¿Cómo hemos llegado a percibir la eternidad? ¿La percibimos de manera negativa por lo que no es? Nada es eterno, ¿no es verdad? Todo pasa, absolutamente todo. Ni siquiera los recuerdos quedan fijos, también ellos van mutando tan imperceptiblemente que creemos que siguen fieles a su origen.

Lo que queda escrito parecería un poco más permanente, pero el lenguaje se actualiza y lo que comprendemos de él cambia. El mensaje se transforma con el lector. ¿Qué es eterno? ¿De dónde obtuvimos la idea? ¿De su opuesto, la infinitesimal brevedad?

Me quedo pensando, pero pensando no llego a nada. Entonces sucede, sentada en la banqueta de cualquier lugar llega el momento eterno, ese en el que no quieres estar en otro lado ni hacer nada más, el momento en que tus deseos se calman y verdaderamente sientes que no necesitas más nada. En ese momento eterno, todo está bien tal y como está y por breve que sea, alcanza uno a percibir la eternidad del cese del pendular en vida. La eternidad del momento perfecto es accesible desde la completa rendición y la integración de todas tus dimensiones: estás ahí y está bien así como está.