El buenismo simplificando el sentir humano


Me llegó, en una de las n-mil ligas que recibo por las redes sociales, una que hablaba de la demencia. Como mi mamá la padece, abrí la liga.

Qué les digo…

Queda claro que todas las publicaciones que se comparten en las redes sociales son superficiales sin importar lo serio del tema al que se refieran. Y con eso se está educando la sociedad a sí misma. No sé si estos tiempos sean de no comprometer la atención con nada. Se pasa de una cosa a otra a gran velocidad. Y sin embargo, hay quien cree que sabe del tema sólo porque se "informó" en una plataforma leyendo textos brevísimos y memes.

La liga me llevó a un texto en FB que empezaba con "Si algún día me diagnostican con demencia senil, me gustaría que mis hijos colgaran esta lista en la pared donde vivo". Luego de lo cual se sucede una lista de 21 cuasi-mandamientos. Inmediatamente pensé en el "buenismo", las frases motivacionales que se toman como guías de vida para ser "bueno", "espiritual", "iluminado", etc. 

Estoy segura que la intención de quien reenvió la liga era buena, pero me sentí muy molesta. Como si seguir la lista nos salvara de todo mal, como si la cuestión fuera tan fácil. Ejemplo: "Si no puedes cuidarme, lo entiendo. Ponme en un gran lugar". Y es que grandes lugares abundan y son accesibles para todos, ¿no? NO.

La demencia es una enfermedad horrible. La persona (la identidad) se va muriendo ante tus ojos y también lastima tu percepción de ella. Es como un foco con falso contacto, parpadea todo el tiempo. Luz. Oscuridad. Los ojos no puede habituarse a ello, lastima, a veces sientes que te daña por dentro, a ti como observador. Como con el foco, con la persona que está parpadeando, necesitas no mirar directo. ¿Cómo mantienes la ecuanimidad en una relación que se está deshaciendo? No puedes llegar a acuerdos. Es como jugar a perder.

En mi caso ha sido difícil tener una madre que no es mi madre. La cuido y me digo que ella no sabe lo que representa para mí entregarle mi tiempo. En cierta manera hay una suspensión de quien yo solía ser. Ella no sabe ni aunque se lo diga. Ella no me va a dar las gracias y, lo que es más, se va a molestar conmigo, me va a exigir, me va a decir que soy mala. El cuidado es un dar que no recibe nada a cambio, ni siquiera reconocimiento. No sé cómo escribirlo. Esta relación que no es de dos me confronta conmigo misma.

Quizá sería más fácil si sintiera un amor abnegado. Pero no lo siento.

Me ha llegado el recuerdo de la hermana de mi mamá. Fue descuidada por sus hijos. Uno la llevó al hospital y ahí la dejó. (Cuando estuve en el hospital con mi mamá, también abandonaron a una señora ahí, la trabajadora social hacía lo posible por sacarle algún dato para contactar a sus familiares). ¿Qué se necesita para no abandonar a un anciano? Un poquito de decencia. Y luego aceptar que uno mismo se estará donando al otro. El tiempo pasa para todos.

Bajo la idea de productividad, éxito, logro, llegar a ser alguien; cuidar a un anciano que lo está perdiendo todo en cámara lenta, es una pérdida de tiempo. 

Y me salen con una lista estúpidamente simplista que quiere ser aleccionadora. Es como cuando estás en depresión y te dicen que te alivianes y sonrías.

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