¿Cómo llamarle? ¿Silencio?
Recientemente he visto dos películas de arte: "Super Happy Forever" y "Columbus". Tenía tiempo que no veía ese tipo de películas, así que me llamo la atención el silencio y la pausa en la que la historia es contada.
En realidad no hay silencio, pero lo percibo como silencio. Se trata de otra forma de lenguaje distinta a la del cine comercial, pues no hay música añadida que no escuchan los personajes (música extradiegética). Esta sonoridad añadida del cine común anticipa o dirige la aproximación del espectador. Bueno, en las películas que mencioné arriba lo que hay es un naturalismo acústico, lo cual hace que preste más atención al sonido de lo que naturalmente está sucediendo: el viento, los pasos, el agua… Pero aún más interesante es lo que sucede cuando termina la película y vuelvo a mi cotidianidad: empiezo a escuchar el sonido de mis sandalias en el piso, el sonido del cajón al abrirlo para sacar una cuchara, el metal de las cucharas que se rozan, el click del botón de encendido de la tetera…
Los sonidos que regularmente me acompañan, por ser cotidianos, mi cerebro los filtra. Estas películas "silenciosas", con una arquitectura sonora directa, motivaron a mi cerebro a poner atención, regalándome la capacidad de atender plenamente a los sonidos de mi entorno, más fácilmente que intentando la meditación.
El efecto de la vuelta a la atención plena sonora duró algo así como diez minutos. Mi cabeza se enganchó de nuevo a las preocupaciones mentales habituales, que aunque es displacentero, para mi cerebro es la ruta de menor esfuerzo al ser la más comúnmente transitada.
Me gustaría tardar cada vez más en volver al hábito, habitar el silencio.



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