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Tener bebés está de moda

Los suecos no tendrán que preocuparse por decremento de población en los próximos años pues sus habitantes se han dado a la tarea de generar bebés.

Los bebés suecos si que traen una torta bajo el brazo. En adición a la educación gratuita los nenes reciben una mesada del gran padrino gobierno, de modo que podrán estar seguros de tener para sus chuchulucos mientras cursan la educación elemental.

Pero más allá de que el proyecto bebé sea económicamente viable, se cuenta con un paquete de beneficios que ni soñando tendría una mamá promedio en México (ojo, escribí promedio y aquí sólo entran mamás de clase media para abajo).

Es posible que con toda la calma del mundo la mamá pueda subirse a un transporte público carriola-todo-terreno en mano, ocupar una sección especial para estacionar el susodicho vehículo y no recibir jamás una queja pero si ayuda de todos los demás. Si la mamá trabaja (aquí es casi seguro que así sea) gozará de tiempo suficiente para pasear a su bebito en compañía de sus amigas que, permítanme especular, se han puesto de acuerdo para que vivan embarazo y primeros años juntas.

La carriola es un artefacto obligado, no son blandengues facilitadores de transportación sino robustos, sofisticados y altamente equipados vehículos que pueden ser usados por muchos años. En nene se paseará en ella hasta los 6 o 7 años y ya mas entrado en edad, si tiene un hermanito, le será implementada a la carriola un descanso (como los triciclos) para ir paseando de pie y sin agotarse.

Los padres no se hacen a un lado y también se juntan con amigos para el paseo matutino y gozan de unos meses de asueto con goce de sueldo para atender al chiquitín.

Las panzas se lucen por doquier. Baby time.

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