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El oleaje de las emociones

A veces los días son como un estanque de agua donde nada parece moverse, pero quizá sea que uno mantiene la vista fuera del agua y se imagina estar en otro lado. A veces los días son como el oleaje del mar y subes y bajas sin parar de una a otra emoción, pero quizá sólo sea que te has dejado llevar por la corriente de tus pensamientos (creo que Virginia Wolf intento plasmar semejante corriente en su obra Al faro).

A veces hay días en que llueve y llueve y entonces es como si una sola emoción te cayera encima hasta calarte en los huesos, quizá sólo sea que estás en medio de una experiencia llamada situación límite (creo que Jaspers escribió algo al respecto).

A veces los días son secos secos como un corazón cerrado y una mente entregada al análisis y a la crítica. A veces en cambio pasa de todo y tu sólo observas curioso con una sonrisa ingenua en los labios (creo que es lo que intentan expresar la esculturas de Buda).

Los días en verdad son diversos, sólo que algunas temporadas dan la sensación de que los días son iguales y si los tienes secos los quieres húmedos y si están calmados los quieres movidos, y viceversa. Pero los días pasan y las temporadas también… y luego parecen regresar pero en realidad son otras así que mejor mirarlas con curiosidad sin vivir ahora lo que fue antes, mejor sonreír porque estás ahí siendo testigo cada vez de un tiempo histórico.

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