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Parálisis del sueño

Desde los 15 años de edad empecé a tener la experiencia que ahora sé que se llama parálisis del sueño. La primera vez ocurrió mientras estaba teniendo un sueño a mitad de la noche, en mi sueño estaba subiendo a un camión cuando empecé a sentir miles de agujas que se encajaban en la parte superior de mi cabeza, la sensación hizo que me saliera del sueño y fuera consciente de que no me podía mover ni hablar; entre más intentaba moverme, más resistencia sentía, con el tiempo pude darme cuenta que la mejor forma para salir de ese estado es concentrarse en la respiración, inhalar y exhalar muy despacio. La salida del estado de parálisis es como si volvieras a dormirte por segundos y volvieras a despertarte ya de manera normal. Lo mejor que se puede hacer después de que sucede es despertarse por completo y permanecer en estado de alerta por cinco o diez minutos con la respiración pausada y profunda, de esta manera no vuelve a suceder.

Como no tenía esta información antes, todo lo aprendí de la experiencia directa, llegué experimentar la parálisis hasta 7 veces por noche. En aquella época nadie creía lo que me pasaba hasta que le sucedió a mi hermana, pero aún con eso nadie nos podía explicar lo que estábamos experimentando. A lo largo de los años fui coleccionando intentos de explicaciones, aquí algunas:


1. Se te sube el muerto. Fue la primera y la menos útil explicación. Traté de poner atención cada vez que me ocurría para detectar cualquier señal de un posible muerto... nada. Desde luego esta explicación es una mentira.

2. Es una pesadilla, todo es un sueño. Hubiera querido que fuera una pesadilla pero el grado de repetición y la sensación de estar despierta no apoyaban esta teoría. De cualquier forma la explicación era inútil porque no me servía para ya no sentir la parálisis.

3. Son viajes astrales. La idea de un viaje astral es que tu alma se desprende para andar por ahí arreglando asuntos en cualquier parte del mundo o en otras dimensiones. Lo que me sucedía era completamente físico y no tenía ningún deseo de estar haciendo nada por ningún lado que no fuera dormir en mi cama. En teoría (en estos temas del alma) tu decisión sobre lo que deseas hacer es inviolable, de modo que no era esto (la viabilidad de algo así, además, está por discutirse).

4. Te quedas sin respirar y dejas de mandarle oxígeno al cerebro. Esta explicación sí me dio miedo, después del susto la descarté inmediatamente porque lo único que podía controlar durante la parálisis era justamente la respiración.

5. Es un trastorno del sueño. En teoría el estado de vigilia se superpone con el del sueño profundo, de modo que tu cuerpo esta "dormido" mientras tienes consciencia. Como llegaba a ver el lugar en el que estaba durmiendo mientras me sucedía la parálisis supuse que esta era una explicación más certera, me llevó varios años de experimentación darme cuenta que reconstruía la escena pero que en realidad no la estaba viendo: me fijé en la posición que veía cuando estaba en el momento de la parálisis y luego cómo despertaba, la primer desviación que encontré me aseguró que en realidad no estaba viendo (y de paso que tampoco mi alma se estaba desprendiendo). Afortunadamente mi hermano pudo verme en una ocasión mientras me sucedía; no lo vi a él; mis intentos de llamar la atención con mi respiración funcionaron, pero lo que para mí era una respiración marcada y fuerte, para mi hermano, que me veía, era un temblor de mi cuerpo como si tuviera frío.

Ahora, leyendo El mundo y sus demonios de Carl Sagan me enteré del nombre: "parálisis del sueño" y concuerdo con las características que se mencionan en internet: incapacidad de moverse, se puede respirar sin problema, no es peligroso para la salud, hay que despertarse bien para que no vuelva a ocurrir, se pueden producir alucinaciones (aquí el cerebro usa tus creencias), lo primero que hay que hacer es tranquilizarse. Las características con las que medianamente concuerdo son: se produce al inicio o al final del período de sueño (yo lo he experimentado en todas las horas de la noche), se da por estrés o ansiedad (yo lo he experimentado hasta en vacaciones, en estado total de calma emocional, mental y física), tiene que ver la posición en la cual se duerme (no en mi caso), tiene que ver con horarios irregulares de sueño (más bien con no respetar la necesidad del cuerpo de dormir o de estar despierto).

Se recomienda hacer ejercicio, esto no tengo forma de probarlo porque nunca lo relacioné, cuando tenía 15 años no hacía ejercicio, de hecho empecé a los 22 años y los eventos fueron disminuyendo pero no sé si por el ejercicio o por la edad (también se dice que con la edad van desapareciendo los eventos).

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