Ir al contenido principal

El amor no es para todos

En verdad no sé en qué se distingue una pareja de heterosexuales de una pareja de homosexuales. No sé por que marcan tanto su diferencia si en el fondo son iguales. Sucede que, sin importar el gusto por determinado género sexual, hay quienes les gusta hacer drama en pleno centro comercial, los que se humillan por un poco del amor que no pueden darse a sí mismos, los inflexibles que desprecian la entrega del otro, los nerviosos a los que su pareja les reclama un comportamiento y que con la lágrima a punto de salirse del ojo argumentan que así son felices. Qué tal se ven esos que se marchan enojados y luego vuelven para seguir discutiendo, qué tal los que se sienten miserables en su relación y culpan al otro. ¿Alguien a presenciado una pelea entre un energético y un emocional? Eso hago ahora y francamente, aunque se ve que se contienen no dejan de ilustrarme sobre lo que no quiero vivir, verlo es suficiente experiencia para mí.

¿Este tipo de relaciones representan el amor? ¿Es posible una relación a largo plazo?

Hace unos días hablaba con unas amigas sobre los dolores de parto y cómo ahora lo que menos quiere una futura madre es sufrir nada. ¿Buscamos acaso una vida aséptica e indolora? ¿Es que acaso las relaciones que duelen es mejor acabarlas? Un momento, no se tiene que llegar al dolor para hacer algo y tampoco hay que correr de los riesgos: no existe riesgo cero.

Es mi creencia que el amor no implica estar de acuerdo en todo, pero ciertamente en el amor no hay mentiras, chantajes, manipulaciones, dobles mensajes, falta de respeto a la persona. El amor no es para cualquiera, se requiere madurez y conocimiento de sí mismo, por lo menos... (y eso no tiene que ver con el tipo de cuerpo que te despierta deseo).

Entradas populares de este blog

Qué chulada de maíz pinto

Crecí oyendo a mi papá decir con enjundia "¡Qué chulada de maíz pinto!" cuando le veía las piernas a mi mamá y después se las estrujaba con las mega-manotas que Dios le dio.

Hasta hace poco no tenía una clara idea de lo hermoso que es el maíz azul (con el que hacen las tortillas azules que saben a gloria) hasta que de golpe lo vi en el mercado de Xochimilco, esta foto no me dejará mentir, su belleza es asombrosa.

No sólo los seres mueren

Aunque bien es de todos conocido que todo aquello dotado de vida e individualidad cuál célula autocontenida, dígase hombres, animales, plantas, organismos… mueren, y que sólo los hombres se enfrentan a su muerte con antelación como la más temida e ineludible de las profecías, pocos experimentan, como tal, la posibilidad.

No se necesita haber estado cerca de perder la vida para tener experiencia de tal posibilidad. Es más, ni siquiera este tipo de experiencias logran arrancar a todos del "pero todavía yo no" que funciona de tabla de salvación. 
Pero no sólo mueren los individuos. También mueren las relaciones, los placeres, los contextos, las ideas, los estados políticos y sociales… vaya, las situaciones sobre las que uno se experimenta como uno mismo. Somos en situación. Nos definimos por la situación en la que nos queremos encontrar, la situaciones en las que hemos estado y la situación en la que nos encontramos. Y todas ellas mueren. 
Nada permanece. Nada. 
La vida se nos…

El arte de no tener prisa

No hay nada en este mundo de hoy que nos persuada de no tener prisa, al contrario, aquí no hay tiempo para nada, todo ya va tarde y lo más importante: estamos a un paso de la muerte.

Vivimos en un estado de aceleramiento que ha probado no llevarnos a ningún lado. Todas las decisiones apresuradas no hacen sino robarnos el tiempo bajo la aparente eficacia de quién ya siempre está puesto en marcha sin una evaluación detenida de dónde está y que es lo que realmente quiere. 
Las decisiones apresuradas no sólo nos quitan el presente, también nos roban el futuro al llevarnos a situaciones caóticas que sólo lucieron razonables en los dos minutos que les dedicamos a pensarlas. Decidimos con base en nuestras angustias, pero peor todavía, decidimos basándonos en lo que debiéramos hacer para mantener en desarrollo el estado en el que nos vemos más deseables, más exitosos. Dicho de otra manera, decidimos con base en las apariencias y no de acuerdo a nuestras circunstancias. Decidimos como si tuvi…