El amor es una cosa compleja


En el 2023 tenía el deseo de iniciar un proyecto de investigación (lecturas y reflexiones) en torno al amor. Quería enfocarme en algo más positivo que los temas que estaba visitando mi cabeza una y otra vez. Armé una serie de preguntas para ir dirigiendo mi investigación, preguntas que cubrían todo el año del 2024. Como eran preguntas varias, sin una reflexión o guía previa, pues estaba muy presente el amor romántico y el amor a uno mismo.

En aquel tiempo, cuando el tema del amor salía en alguna plática casual, siempre salía con el asunto de que el amor era una palabra que englobaba muchas formas de amor, como la amistad, la fraternidad, la caridad, la filia, el afecto, el erotismo. Nunca dije que el sexo, pero claro que el sexo entra en el juego, al menos para la mayoría de la gente de entre las que no me cuento.

Llegó el 2024 con retos personales para lo que no me apunté. Mi lista de preguntas se fueron como el agua sin que pudiera realmente pensar en ellas. Pasaron. ¿Las lecturas? Pues casi nulas. Lo que junté fueron novelas de amor (claro que cuentan, si es lo que comúnmente se considera amor).

En febrero tuve una experiencia rarísima gracias a mi perrita Abril. Supe que se puede amar y odiar al mismo tiempo. Si esto es así, el odio no es un antagónico del amor. Entonces, ¿qué es el amor? Lo primero que se me vino a la cabeza fue el título de este post: El amor es una cosa compleja.

Debatí un momento conmigo misma respecto al título, mi filosofa interior inmediatamente dijo: ¡El amor no es una cosa! No es algo ahí afuera que se pueda medir. Para la ciencia, algo que no se puede medir pasa a ser tema de las humanidades, esto es, pasa a ser despreciable.

Se podría decir que el amor es una marejada hormonal o un nublamiento del cerebro (si nos quedamos en la parte sexual). Ya ven, los reduccionistas siempre presentes convierten cualquier cosa a datos, a la granularidad de lo concreto. Eso le quita sentido a la vida, y sabor, y poesía. 

Yo le decía a mi amiga con la que voy a caminar, "el amor no es sexo, ¿o sí?". Ella como siempre guarda un silencio que me invita a llenar. Bueno, igual para muchos el amor es sexo. Si ahí nos quedamos, nos quedamos cortos, ¿no les parece?

Como decía, no he leído nada. Alguna vez, hace años, leí… esperen, dejen ver si encuentro el libro… Anatomía del amor de Helen E. Fisher, el cual proclama se una "historia natural", con lo que el amor se trata como una cuestión biológica. En la facultad de filosofía leí (también hace años), Historia de la sexualidad de Michel Foucault. Recuerdo que el profesor concluyo el tema con que el amor romántico no es sino producto de la Edad Media y sus roles de damas y caballeros. Yo me quedé muy X.

En un congreso de filosofía alguien decía que el antagónico del amor es el miedo. Esto me hizo sentido. La conferencia no llegó más allá.

Así que sin investigación de por medio, me he animado a escribir este post, el cual es un me-late que ni siquiera está organizado. My apologies.

Estaba pensando en la mañana, mientras hacía yoga, que el amor es un fenómeno, así como la lluvia, pero más complejo. Algo emerge y alguien tiene experiencia de ello. ¿De dónde emerge? ¿Es el que tiene la experiencia el mismo que la produce? ¿Es, entonces, una cuestión psicológica?

El miedo tiene una parte fisiológica, una parte psicológica y también una existencial (yo clamo que lo existencial y lo psicológico son aproximaciones distintas). Si el amor es su antagónico, tendría esas tres partes. Se puede tener miedo a algo y también puede haber miedo sin objeto. Entonces, ¿se puede simplemente amar sin que el amor este dirigido a algo o a alguien? O como sucede con el miedo sin objeto, está apuntando a una "nada" (y la nada no es). Pienso en el arrobamiento, en el éxtasis.

Creo que el amor vincula. El miedo hace lo contrario, rompe relaciones con todo, hasta con uno mismo.

El amor es un fenómeno que vincula. Es mucho más que una mera emoción. Es más, creo que las emociones son posibles gracias al amor, son formas de vincularse con lo otro. El vínculo trasciende lo humano, es la posibilidad de la existencia misma (con o sin humanos). La existencia es vincular. El amor es una especie de red transparente que lo mantiene todo cohesionado en libertad, en un orden que no podemos comprender.

Siempre he tenido claro, en oposición a mi confusionismos general, que amo a mi perrita Abril. Le he jurado protección. No soy omnipotente, lo cual me ha llevado a aceptar que no puedo cumplir mi juramento en toda forma y regla. En febrero pasado, sentí que la odiaba. Fue un odio potente que me sorprendió. El momento pasó. Y aquí estoy diciendo que se puede amar y odiar al mismo tiempo. Esto me ha ayudado a comprender mi relación con mi mamá. 

Mi mamá tiene 87 años, mi relación con ella es difícil (siempre lo ha sido). En estos meses la he estado cuidando. En algún momento le dije a mi amiga en una caminata que me faltaba amor para cuidar a mi mamá como es "debido". Con todo voy a su casa a asistirla lo mejor que puedo, aunque no lo haga con la mano en el corazón. Ella y yo tenemos una larga historia. Es un vínculo importante. Con lo dicho arriba, me queda ahora claro que es el amor el que me está sosteniendo. Sobre el futuro no tengo absolutamente ninguna respuesta.

Comentarios

Entradas populares