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Buscando un estilo de vida

Cuando en clase de ética la profesora nos preguntaba qué es el estilo de vida no supe que responder, de hecho nadie respondió, creo que porque cuando estás inmerso en un estilo de vida no sabes que lo estás y, como diría mi abuelita, no lo sabes hasta que lo pierdes.

Cada vez que leo "estilo de vida" me acuerdo de la pregunta. Al principio me parecía obvio pensar que el estilo de vida es justamente la manera en que llevas tu vida, cómo te perfilas. El estilo de vida, ahora lo sé, te hace más llevadera la vida porque te proporciona un marco de referencia en el cual moverte. Cuando te cuestionas todo, como me ha sucedido desde que estudio filosofía, el marco de referencia se tambalea, y si cuestionas incluyéndote, es decir, si no te pones a salvo de tu propia mirada crítica, el marco de referencia se desploma con todas sus apariencias. Creo que eso es lo que varios han entendido por nihilismo porque desde esa nulidad de referencias necesitas efectuar un rescate urgente ya sea del "yo que conoce" o de la "voluntad de poder". Cuando te quedas sin el marco de referencia desde el cual puedes encontrarte no hay nada desde lo cual puedas asirte. Si resulta que en el transe estudias algo de budismo sabes que no hay "yo", que éste es una ilusión que se construye mediante la autoconciencia y la razón. Si por ahí lees a Heidegger te enteras que la voluntad de poder no es sino la reafirmación del sujeto que sólo se quiere a sí mismo y que conlleva a la voluntad de voluntad que no conoce límites. Llegados a este punto, experimentando este punto, nos damos cuenta que no podemos encontrar la plenitud, la calma, el sosiego sin un marco de referencia genuino. Necesitamos un estilo de vida propio, una perspectiva desde la cual mirar la vida con nuestros ojos.

Si hemos recorrido este camino, no podemos ignorar nuestros cuestionamientos y volvernos al inicio cuando no nos cuestionábamos nada porque sabemos que efectivamente no hay nada dicho y establecido de una vez y para siempre y que nos hemos creído un montón de cosas y las hemos establecido como verdades absolutas. El "yo" es una emergencia que busca siempre reafirmarse a sí misma y, sin embargo, tenemos un "yo" pero ya no nos aferramos a él. Esta es una posición tremendamente incómoda porque nos pone en lucha: entre el deseo del "yo" de reafirmarse con lo que sea y la consciencia de que no hay un "yo" sustancial que tenga que ser rescatado.

Nuestro "yo" se construye mediante nuestras relaciones con las personas y las cosas e incluso con nosotros mismos. No podemos dejar de relacionarnos porque no vivimos aislados, no somos entidades abstractas, somos seres vivos que están continuamente siendo en relación. El tinte que le damos a nuestra forma de relacionarnos es el estilo de vida, es como una frecuencia en la cual vibrar, un tono en el cual sonar, una coloratura que sutilmente va cambiando conforme vivimos. El estilo de vida nos ayuda a conocernos bajo cierta perspectiva, perspectiva que cambia cuando nos sorprendemos a nosotros mismos actuando de manera novedosa. El estilo de vida así retomado no nos encasilla en el modo "así soy yo y así siempre he sido y seré", sólo nos ayuda como punto focal para ver las escenas que vamos presenciando hasta que maduramos y naturalmente cambiamos.

El estilo de vida parte del "yo" pero no nos hace, no es una idea que copiamos de una revista de moda para guiar nuestros gustos y nuestras acciones. El estilo de vida es un complejo de referencias que parten desde nuestra propia experiencia.

Encuentro que me gustan ciertas cosas sobre otras, ya no lo cuestiono porque sé que es así por el momento y, por este momento, me hacen sonreír. Perder la sonrisa por un excesivo cuestionamiento te cierra, el excesivo cuestionamiento es una manera de reafirmar el "yo" como "yo que cuestiona". No podemos ir con nada demasiado lejos, todo es temporal. No podemos tomar nada como definitivamente cierto y trazar a partir de ello nuestra vida entera porque nos volvemos rígidos, intransigentes e intolerantes. Todo es por el momento y en ciertas circunstancias. Que todo sea temporal no significa que no sea ahora, que no haya sido antes o que no vaya a ser después, que todo sea por el momento no le quita la veracidad de que mientras es, así es. Lo que veo ahora de esta manera en este momento no puedo verlo más que como lo estoy haciendo ahora y ello responde a un marco de referencia que nos es intrínseco. Tener una opinión implica tener un marco de referencia, un estilo de vida que tiene la vigencia de las circunstancias de las que emerge al tiempo que somos.

Cuando te dejas ser y manifiestas tu estilo de vida no necesitas reafirmarte porque ya te estás dejando ser, ya estás sucediendo. No sigues un estilo predeterminado por otros, eres de cierto estilo mientras estás siendo.

Buscar un estilo de vida, en este sentido es buscarte como quien realmente eres y para encontrarte no hay más que de dejarte ser sin una modulación con un propósito determinado o calculado. No adoptas un estilo de vida porque eso no es más que fingir y no te trae felicidad genuina, no te "pinta" naturalmente una sonrisa en el rostro, sólo pretendes que eres feliz.

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