Ir al contenido principal

Las canciones y la vida

Pues hace tiempo que he querido armar el soundtrack de mi vida para que lo pongan en mi velorio a manera de mi último adiós, el definitivo, el sin vuelta. Pero cómo hacerlo si la vida lo va cambiando a uno y la que era la canción más representativa cambia por otra, o siempre se van agregando descubrimientos y olvidando sucesos.

Por ahí en las redes sociales circula una lista para elegir 25 canciones. En otros sitios la lista es de 30 y los tópicos difieren. Me llamó la atención hacer la lista pero hay puntos que no tienen sentido porque no se puede escoger sólo una. No puedo decir "ésta es mi canción favorita" porque depende del momento. Pero vaya, igual quiero hacer la lista, aunque muy a mi manera.

Empezaré con dos de las últimas canciones que he agregado a mi playlist, una es para correr y otra para relajarme. Muy distintas y cada una bella a su manera:

1. Las últimas agregadas a mi playlist

a) Perduto (Inspired Club Mix); artista: Inspiro, Ornella Varoni; album: Buddha Bar, The Best Of.
YouTube: Perduto (con letra)

Me gusta el arreglo, me gusta que esté en italiano (el italiano me mueve dentro), me hace feliz aunque la letra sea triste.

Io posso scordarti
seguendo la rotta
di un passero muto
Io posso allearmi
a gente diversa
che tu non conosci
Mi posso riempire di amori sfiniti
che non ho voluto
e sola di notte sentirmi morire
e non chiederti aiuto 

Io posso scordarti
facendo ogni giorno una torta diversa
Io posso scordarti
passando le ore a contarmi le dita
Mi posso stancare
e arrivare alla notte più morta che viva
e poi nel mio letto confondere i sogni nel rosso del vino

Ce la farò a non soffrire più
a non parlare più da sola
Ce la farò a non pensare a te
a non volerti più
perduto…

b) Big Log; artista: Robert Plant; album: The Principle Of Moments
YouTube: Big Log (Live)

La música es hermosa (sublime), la voz súper sensual (expira deseo de vida).

My love is in league with the freeway
Its passion will ride, as the cities fly by
And the tail-lights dissolve, in the coming of night
And the questions in thousands take flight

My love is a-miles in the waiting
The eyes that just stare, and the glance at the clock
And the secret that burns, and the pain that grows dark
And it's you once again
Leading me on - leading me down the road
Driving beyond - driving me down the road

My love is exceedingly vivid
Red-eyed and fevered with the hum of the miles
Distance and longing, my thoughts do provide
Should I rest for a while at the side

Your love is cradled in knowing
Eyes in the mirror, still expecting they'll come
Sensing too well when the journey is done
There is no turning back - no
There is no turning back - on the run

My love is in league with the freeway
Oh the freeway, and the coming of night-time
My love is in league with the freeway

Entradas populares de este blog

¿Qué debemos hacer?

"¿Qué debemos hacer?" Así empieza Cuadernos negros (1931-1938) de Heidegger seguido de otras preguntas que acentúan el carácter de esta primer pregunta: ¿Quiénes somos? ¿Por qué debemos ser? ¿Qué es lo ente? ¿Por qué sucede el ser? Esto es filosofar.

Para los grandes filósofos, hacer la pregunta correcta es lo importante porque es lo que conduce el pensamiento y en último caso la acción. Pero saber preguntar no es sólo cosa de filósofos, es cosa de todos si es que queremos plantearnos de frente y sin evasiones lo más digno de ser cuestionado: el sentido de nuestra existencia a partir del quedarnos sin apresuramiento en la cuestión de qué somos. Desde luego, debe ser claro para quien genuinamente se pregunta por qué debe hacer, que respuestas inmediatas de qué somos: por especie, género, edad, clase social y demás clasificaciones, no proporcionan ningún esclarecimiento existencial. Ninguna respuesta dada por ninguna autoridad en tema alguno debiera ser tomada como respuesta …

Qué chulada de maíz pinto

Crecí oyendo a mi papá decir con enjundia "¡Qué chulada de maíz pinto!" cuando le veía las piernas a mi mamá y después se las estrujaba con las mega-manotas que Dios le dio.

Hasta hace poco no tenía una clara idea de lo hermoso que es el maíz azul (con el que hacen las tortillas azules que saben a gloria) hasta que de golpe lo vi en el mercado de Xochimilco, esta foto no me dejará mentir, su belleza es asombrosa.

Cuando pase el temblor

Tengo “miedo” de que pase el temblor.

He tenido la oportunidad de haber experimentado dos grandes desastres en la Ciudad de México: 1985 y 2017. Con ellos, sus “antes”, sus “durante” y sus “después”. Del “después” del 2017 aún me falta por saber, pero si es un “después” como el de 1985 no quiero que pase el temblor. 
La soberbia y la indiferencia se cultivan en el “antes”. El hombre que se siente dueño de su destino se vive completamente, paradójicamente, a merced de tal destino. El hombre en el “antes” cree que no hay nada que temer y que no hay nada que no pueda conocer; pero este hombre no conoce la humildad. En la ilusión que le hace creer que es dueño de sí, se olvida de sí mismo en sus ocupaciones, en su ajetreada cotidianidad: no hay tiempo para nada más que el repetir una y otra vez su acostumbrado hacer. 
Así que estaba yo observando una mañana de domingo de 1985 mi vecindad y era como si todos estuvieran des-almados. Entonces pensé qué se necesitaría para traerlos a todos d…