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Usada

Cuando he usado mucho las manos, tomando cualquier cosa, lavando sin guantes, mis uñas quedan horribles y, sin embargo, siempre puedo arreglarlas: corto las uñas, corto las cutículas, froto mis manos con azúcar y aceite, pulo mis uñas, esmalte, humectante, listo.

Mi vida, a esa, no le puedo hacer nada. No la puedo pulir, no hay esmalte que cubra lo que no quiero ver. Mi vida está aquí toda usada, toda imperfecta, con filos que me raspan, con cortadas que arden, con errores... Y no hay otra forma de llevar la vida, no hay guantes que la cubran ni posibilidad de no usarla. 

La vida no se lava ni se guarda en una vitrina para sólo mirarla. 

Por algún lugar escuché algo así como que Heidegger quería decir Meaning en lugar de Being. Hoy, en un curso on line, escuché que para Wittgenstein Meaning era, en todo caso, Using

El ser es uso, me queda claro. Tengo que lidiar con ello. 

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Qué chulada de maíz pinto

Crecí oyendo a mi papá decir con enjundia "¡Qué chulada de maíz pinto!" cuando le veía las piernas a mi mamá y después se las estrujaba con las mega-manotas que Dios le dio.

Hasta hace poco no tenía una clara idea de lo hermoso que es el maíz azul (con el que hacen las tortillas azules que saben a gloria) hasta que de golpe lo vi en el mercado de Xochimilco, esta foto no me dejará mentir, su belleza es asombrosa.

No sólo los seres mueren

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El arte de no tener prisa

No hay nada en este mundo de hoy que nos persuada de no tener prisa, al contrario, aquí no hay tiempo para nada, todo ya va tarde y lo más importante: estamos a un paso de la muerte.

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