Diciendo Sí a la lectura

Estoy muy contenta. Las mujeres de la ciudad se acercan a la lectura: en el vagón del metro dedicado a las mujeres pude ver que al menos 5 llevábamos un libro como compañía y que en lugar de entretenernos con un celular elegimos leer.

Leer no es una postura, la dedicación que demanda no permite que uno lea por pose. Una vez que lees, lees: estás ahí con todo en un espacio que te despierta de largo sueño de no estar contigo.

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