Ir al contenido principal

¿No hay nadie?

Caminas los caminos de siempre y no ves a nadie aún cuando te tropiezas con la gente. Ves sombras y en ninguna de ellas ves la tuya propia, no hay nadie. Sólo hay sombras, obstáculos, pero en ningún caso siquiera un objeto qué observar o sobre el cuál pensar.

Siluetas sin posibilidades, utilería sin uso, sombras sin sol.

Caminas sin darte la posibilidad de viajar mientras lo haces, caminas sin hacer experiencia, caminas sin moverte por dentro, caminas en una banda que no va a ningún lado. El paisaje es un afiche que de tanto verlo ahora lo confundes con un muro. El espacio interno no se ve afectado. ¿Estás a salvo?

Hoy no pasa nada como ayer tampoco pasó. Divides el día con las acciones repetitivas. La hora de despertar, la hora de desayunar, la hora de ir, la hora de estar, la hora de comer, la hora de regresar, la hora de no-ver, la hora de dormir. La hora de no estar cubre todo el día y el dolor es cada vez menor. Quizá mañana dejes de sentir por completo.

No quieres sorpresas, no quieres que alguna sombra se vuelva y te muestre su rostro y, en él, el tuyo propio. No quieres que hoy sea diferente a ayer porque tienes miedo de darte cuenta que mueres, que hoy ya no eres el que caminó ayer.

Entradas populares de este blog

Qué chulada de maíz pinto

Crecí oyendo a mi papá decir con enjundia "¡Qué chulada de maíz pinto!" cuando le veía las piernas a mi mamá y después se las estrujaba con las mega-manotas que Dios le dio.

Hasta hace poco no tenía una clara idea de lo hermoso que es el maíz azul (con el que hacen las tortillas azules que saben a gloria) hasta que de golpe lo vi en el mercado de Xochimilco, esta foto no me dejará mentir, su belleza es asombrosa.

Pato Frio Cashmere Rosé

…Y entonces te dan las llaves del cielo y entras.

Para entrar al cielo no sólo necesitas la llave, también requieres de encontrar la cerradura en la que la llave puede girar y abrir. El cielo tiene múltiples llaves y múltiples cerraduras. El cielo es una mezcla de querer-entrega-abandono-placer que no espera nada y se abre por un instante que puede darte (te entrega a ti mismo) para toda la vida.

La entrada al cielo sucedió en Lisboa, en un local de Bairro Alto llamado Lisbon Winery y pude constatar la efectividad de la llave y la cerradura en una siguiente ocasión, así es, le hice la prueba de la comprobación (vil método científico para semejante experiencia re-ligiosa —el guión especifica aquí una experiencia que vuelve a ligarte contigo mismo). Supe con certeza que no había sido mi imaginación, que la combinación era efectivamente real lo cual me dio mucha mucha felicidad justamente porque es algo que puedo compartir. Claro que está complicado que cualquiera haga la prueba de mane…

Cursos de ángeles

¿Por qué alguien quisiera tomar un curso de ángeles?

Yo tomé uno hace unos años. Mi razón es que quería saber más de los ángeles y, sobretodo, conocer quién era mi ángel. Parece razonable pero semejante intención ya tiene un problema fundamental que tiene justamente qué ver con la esencia de los ángeles.

Para ir a un curso de ángeles primero necesitas creer en los ángeles. Para no ir a un curso de ángeles (dejando a un lado la falta de interés o la idea, completamente racional, de que es un conocimiento inútil) necesitas comprender en qué es exactamente en lo que crees. Para comprender exactamente en lo que crees no necesitas ir a ningún curso de ángeles, lo que sí necesitas es cuestionarte y responderte honestamente y quizá dialogar con alguien a quien le interese el tema, tenga un pensamiento crítico y no le interese tu dinero o tu afiliación.

Si quieres saber de ángeles, puedes leer la Biblia. Ahí encontrarás el quehacer angelical y podrás darte cuenta que no tiene nada que ver co…