El rock filtrándose en mi vida

Hay veces que no puedo dormir; hay veces que la angustia me toma abierta, vulnerable y los pensamientos caóticos buscan el orden en la formulación de cualquier problema, cualquiera menos la angustia abierta sin justificación alguna.

Esta vez no me dejé llevar hacia la aventura, infortunada siempre, de torturarme entre recuerdos manipulados y planeaciones sin sustento. Esta vez me di a la tarea de indagar sobre cualquier pendiente musical que viniera a mi cabeza. Apareció ante mí una pregunta que tenía olvidada desde hace más de veinte años: ¿quién fue aquel cantante de rock que en el cierre de un tributo dejó sorprendido (me parecía recordar) a Jon Bon Jovi en una especie de mano a mano no planeada? Con semejante pregunta inicié mi navegación nocturna entre grupos de rock y cantantes rubios con voz potente vigentes en los ochentas.

Mientras daba con la respuesta, me reencontré con Black Sabbath, Metallica, Guns N' Roses, Bon Jovi, Scorpions, Skid Row, Europe y con una parte de mí que había olvidado. Vi los vídeos de entonces y actuaciones poco más actuales. Empecé a apreciar la música, la voz y las letras que antes como un todo me movían pero que no lograba paladear en la quietud que tengo hoy.

Me dio tristeza ver como algunos rockeros dejaron de mirarse, se abandonaron. Me inspiraron los que siguen no sólo cantando lo de ayer sino creando más. ¿Cómo puede alguien talentoso abandonarse? ¿Cómo puede cualquiera abandonarse? ¿Cómo logra alguien estar consigo y para sí sin importar lo que devenga? ¿Cómo puede alguien sublimar-se? ¿Cómo me puedo sostener incondicionalmente? ¿Cómo se ama uno de manera sostenida sin importar qué?

La respuesta a la pregunta inicial de mi búsqueda llegó. Las otras son preguntas para toda la vida. No sé si a alguien le interese la respuesta, igual la escribo: la actuación de Joey Tempest (el sueco de voz pontente del grupo Europe) al lado de Jon Bon Jovi, cantando Get Back, fue excepcional.

Hoy por la mañana, después de correr 7K y caminar por 40 min, me dispuse a darle cariño a mis pies que tanto me dan. Situada en el pleno rayo del sol, café al lado y con un playlist de los grupos mencionados entré en el más conmovedor, inspirador y pleno momento propiciado por un sí total a ese instante. Este momento se lo debo a un montón de situaciones que sucedieron... mejor dejo aquí una cita de Nietzsche que muestra de manera excepcional mi agradecimiento al Universo:

«Admitamos que si dijéramos sí a un solo instante, habríamos dicho sí, no solamente a nosotros mismos, sino a toda la existencia. Ya que no hay nada aislado, ni en nosotros mismos ni en las cosas. E incluso si la felicidad ha hecho vibrar y resonar nuestra alma como una cuerda musical una sola vez, todas las eternidades eran necesarias para crear las condiciones de aquel Único Acontecimiento, y toda la eternidad ha sido aprobada, redimida, justificada, aceptada, en aquel instante único en que hemos dicho sí.»

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