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Integridad interior


"Lord, I've been trying
Trying to keep myself from crying
And it gets hard, there's no use denying
There's been some nights when I did a little lying"
Richard Ashcroft


Hacía tiempo ya que no mencionaba a Stig Dagerman, tiempo ya que no traía a mí el recuerdo de sus palabras cargadas de dudas y que tanto me han movido por el eco que hacen ellas en mis propias dudas.

En todo este tiempo sin mencionar a Dagerman esperaba que en algún momento dejaran de tener que ver algo conmigo. Vaya, es mucho más reconfortante decir creo como creyente, pienso como racionalista, siento como artista, rechazo como escéptico,... no hay una posición en donde me sienta lo suficiente cómoda para quedarme. A veces estoy cargada de esperanza, otras veces no puedo sino ser pesimista. Veo con claridad el daño que traen las creencias asumidas como verdades absolutas y no puedo sino sumarme a quienes ven en la autenticidad y la voluntad la plenitud del ser humano; no puedo cerrar los ojos al autoritarismo, al control y a la idea de independencia y poder de quienes en el amor ven la debilidad, en el dar la pérdida, en la espiritualidad la pérdida de la razón.

No puedo asumir ninguna posición ni ser partido de ningún pensamiento o tendencia. Tengo tantas dudas que incomodo. A veces me he callado para permitir que alguna enseñanza se quede en mí; pero no soy esa, me he engañado y no hay daño más grande que engañarse por tres minutos de aparente paz. De mí brotan preguntas. No, no desconfío, dudo; no, no creo que el otro me mienta, es que no puedo simplemente asumir y repetir lo que se me dice sin pensar (los tiempos de repetir las tablas de multiplicar han pasado).

No puedo dudar del que cree ni tampoco considerar que la duda está libre de tinieblas. Una vez que te abres a ver no hay vuelta atrás, puedes cerrar los ojos pero jamás volver a ser el mismo. Con todo, prefiero ver aunque de momento navegue en tinieblas.

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