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¿Quieres hacer reír a Dios?

“You must give up the life you planned in order to have the life that is waiting for you.”
Joseph Campbell

Creo que me pasé mucho tiempo enojada porque mis planes, eso que uno concibe como lo que tiene que ser su vida, no se lograron. Me molestaba que había hecho todo lo esperado, todo cuanto me dijeron que había de hacerse; que había hecho, sentido y pensado de manera correcta; simplemente no entendía por qué si seguí la receta al pie de la letra, el pastel nomás no se coció.

Debo decir que aunque las cosas no salieron como lo esperaba estoy más que tranquila conmigo misma porque no tengo ningún "hubiera" en mi experiencia. Me entregué. Entonces, ¿debo decir que me equivoqué?

Miro a mi alrededor, me miro a mi misma: esta es la vida que me he creado. Puedo caminar con la cabeza en alto, puedo mirar de frente, no tengo deudas con nadie. "Esta soy yo", me digo. No, no me he equivocado. He vivido, he experimentado, he aprendido. Esta es mi vida, es lo que hago con ella sin temor a decir "hubiera" porque siempre he sido consciente de mis decisiones. No he llegado a donde soñaba estar y eso es porque no tengo el control de todo, nadie lo tiene. ¿Quieres hacer reír a Dios? Cuéntale tus planes.

Los hombres han aprendido a medir su vida basándose en sus logros, en su capacidad práctica. Pocos son los que miran su desarrollo interior, su crecimiento como seres humanos. Muchos menos miran su capacidad de disfrute de todo cuanto acontece... claro, para eso se necesita estar centrado (íntegro, en comunión con uno mismo, en unidad).

Los planes son sólo una guía en constante ajuste. Lo que quieres hoy quizá ya no te haga tanto sentido mañana. Lo que importa es lo que vas aprehendiendo, lo que importa es lo que estás viviendo.

Uno nunca termina de aprender a volar.

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