La libertad

No quiero hablar de la libertad física, que en cierto modo puede exigirse como un derecho político. No quiero hablar de una libertad que puede ser tan irracional como el que un árbol fuera libre de la tierra.

La libertad de la que hablo no se exige, se la otorga uno y ello implica DESPERTAR A LO QUE ERES. Desde el momento en que naciste, un montón de circunstancias te han ido conformando (incluye la educación de tus padres, la de la escuela y las experiencias que te han marcado para que dejes de hacer algo tan básico como sonreír, creer, confiar, amar, desear, soñar,... y hasta acercarte físicamente a alguien), ese moldearte a ideas que no son las tuyas es ir perdiendo la libertad de la que hablo.

Tú no eres tu cuerpo, tú no eres ese ruido mental que te atormenta, no eres el sueño de nadie (deja de limitarte para agradar). Tú eres una consciencia en plenitud constante, ser así implica abrirse a sentir lo que te pasa a cada momento y asumir la responsabilidad de ello. ¿Eres libre?

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