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Con los pies en la tierra

Antes de seguir con temas escabrosos para los "racionales" o los "pro-ciencia" me hice el propósito de poner los pies en la tierra, aquí la evidencia (porque sin pruebas tangibles, ni quien me crea).

Estuve pensando (no es que presuma ni que diga que es novedad) que una de la razones por las cuales la práctica de la ingeniería me hacía sentir incómoda era precisamente que todo tenía que estar probado, aún las propuestas debían estar sustentadas en algo que hubiera dicho alguien antes y que no se llamara Flor Coss. Válgame. Por fortuna ya fui a tomar oxígeno a la Facultad de Filosofía y ya he probado lo que se siente dar una opinión sin tener referencias de soporte, resultado: me sentí viva, fresca... y hasta en plena exposición de mi profesor de Ensayo se me salieron las lágrimas de la emoción.

De modo que al diablo con las pruebas. Si digo que siento algo, no hay nadie en el planeta que me pueda decir "no es cierto" porque para aseverar eso necesitaría meterse dentro mío y pues dos personas no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Dicho todo esto proseguiré con los temas que me interesan... con los pies en la tierra, desde luego.

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