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Colima

Sitúense en la colonia Roma dentro de la Ciudad de México, justo en la calle Colima entre Mérida y Córdoba. Jamás me había percatado de la cantidad de cosas que se pueden encontrar en una cuadra.

Se puede comer por ejemplo, por una cantidad moderada de dinero, arroz rojo, huevo cocido, chiles rellenos, rajas, cochinita, nopales, papa, chicharrón, gorditas de requesón y chicharrón prensado, quesadillas de lo que sea y refrescos embotellados (botella de vidrio).

También se puede encontrar una librería italiana (La Morgana) que pone al alcance audiolibros, libros de texto de literatura y hasta esotéricos, películas italianas, maquillaje y tinte para el cabello italianos desde luego, y por si fuera poco la famosísima liquirizia (regaliz, liquorice, lakrits).

Uno puede llegar vía el turibus o si es en auto no se preocupen por el estacionamiento que en esa misma cuadra hay uno y además peculiar porque sus paredes lucen como una galería: llenos de cuadros al óleo.

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Qué chulada de maíz pinto

Crecí oyendo a mi papá decir con enjundia "¡Qué chulada de maíz pinto!" cuando le veía las piernas a mi mamá y después se las estrujaba con las mega-manotas que Dios le dio.

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