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San Polino

La hacienda San Polino produce vinos orgánicos, a mí me encantó el Brunello Di Montalcino Helichrysum 2003 (mucho más que otros vinos de la región que probé en Florencia). Me compré una botella para saborear en casa junto con otras delicatessen italianas.

Katia nos atendió de maravilla en la hacienda que comparte con Luigi y nos explicó ampliamente no sólo la manera en como se hace vino sino también cómo se cultiva la sangiovese y cómo mantienen sus viñedos de una manera biodinámica.

El trabajo que se realiza en la hacienda me parece hermoso, tanto como la belleza de sus tierras. Sólo estar un rato aquí ya uno se siente con todo para ser feliz.

Katia nos dijo que siempre se ayudan entre las haciendas pues ningún año es igual y siempre hay algo que aprender, es como una carrera de obstáculos, además dijo algo que me quedó muy grabado y me parece aplica en la vida diaria: Si un productor de Montalcino falla, falla Montalcino.

En algunas empresas, en algunas sociedades no nos ayudamos, hay quien prefiere que le vaya mal al vecino para así sentirse superior, pero lo que en verdad sucede es que si nuestro compañero de trabajo falla, falla la empresa; si un mexicano falla, falla México (y con ellos fallamos todos). El bien del otro es mi bien, su éxito es el mio.

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