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¿Hay sociedades perfectas?

Una sociedad perfecta no puede estar compuesta de individuos imperfectos. En el momento que exista un individuo perfecto estaremos en la posibilidad de ir hacia una sociedad perfecta. Dicha afirmación es bastante improbable, la perfección no existe.

Se dice que todo es tal y como debe ser, que se sigue un orden que va más allá de lo que se puede ver. Hay muchos sucesos de los cuales ni siquiera nos percatamos, el cúmulo de sucesos van trazando nuestra trayectoria y nosotros sólo tenemos la posibilidad de decidir sobre la actitud que asumiremos en ese camino delineado. Nuestra actitud irá a su vez perfilando las trayectorias de quienes toquemos y la nuestra propia sin tener idea de la magnitud del impacto que causamos.

Como sociedad tenemos la opción de emular el éxito de otras adoptando la actitud colectiva que ha tenido la sociedad que queremos emular, por ejemplo el ponerse de acuerdo, el pensar más allá de nuestro propio interés (a esto le llamo tener conciencia social). Para algunas sociedades es como pedirle a un caballo que mire más allá de la zanahoria.

Tu sociedad, ¿ve más allá de la zanahoria?... ¿Y tú, de qué tamaño es tu conciencia?

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¿Qué debemos hacer?

"¿Qué debemos hacer?" Así empieza Cuadernos negros (1931-1938) de Heidegger seguido de otras preguntas que acentúan el carácter de esta primer pregunta: ¿Quiénes somos? ¿Por qué debemos ser? ¿Qué es lo ente? ¿Por qué sucede el ser? Esto es filosofar.

Para los grandes filósofos, hacer la pregunta correcta es lo importante porque es lo que conduce el pensamiento y en último caso la acción. Pero saber preguntar no es sólo cosa de filósofos, es cosa de todos si es que queremos plantearnos de frente y sin evasiones lo más digno de ser cuestionado: el sentido de nuestra existencia a partir del quedarnos sin apresuramiento en la cuestión de qué somos. Desde luego, debe ser claro para quien genuinamente se pregunta por qué debe hacer, que respuestas inmediatas de qué somos: por especie, género, edad, clase social y demás clasificaciones, no proporcionan ningún esclarecimiento existencial. Ninguna respuesta dada por ninguna autoridad en tema alguno debiera ser tomada como respuesta …

Qué chulada de maíz pinto

Crecí oyendo a mi papá decir con enjundia "¡Qué chulada de maíz pinto!" cuando le veía las piernas a mi mamá y después se las estrujaba con las mega-manotas que Dios le dio.

Hasta hace poco no tenía una clara idea de lo hermoso que es el maíz azul (con el que hacen las tortillas azules que saben a gloria) hasta que de golpe lo vi en el mercado de Xochimilco, esta foto no me dejará mentir, su belleza es asombrosa.

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