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Ha en kul Halloween!

Ni cuenta me había dado que octubre se está acabando hasta que tomé un paseo hacia el centro y descubrí tremendo fantasma colgando a mitad de la famosísima y concurrida calle de Drottningatan.

La temperatura en Estocolmo ha bajado hasta el -1°C, segura de que estaríamos por los 12°C de antier, hoy salí sin bufanda. Oh, cielos.

Y ni crean que se guardan los suecos, nop, salen en banda a atacar las tiendas que estos días ofrecen gran variedad de bufandas, guantes, gorros y botas (hoy me ha rescatado Fendi, a mí lo italiano me mata). Si hay algún amante de botas por ahí, este es el lugar, la variedad es impresionante (ya hasta se me antojaron unas).

Gracias al cielo el tema del Halloween no está tan difundido por acá. Ojalá en México se pudiera parar toda esa ridiculez de decorar las casas con calabazas, brujas y fantasmas (deberían de ver algunas casas de Valle Escondido por la Zona Esmeralda, parecen monumentos al mal gusto); prefiero mil veces las ofrendas del tradicional Día de Muertos y si hay que decorar algo por favor que sea con calaveras de azúcar, flores de cempaxochilt y papel de china picado.

Las tradiciones le dan identidad a un pueblo.

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¿Qué debemos hacer?

"¿Qué debemos hacer?" Así empieza Cuadernos negros (1931-1938) de Heidegger seguido de otras preguntas que acentúan el carácter de esta primer pregunta: ¿Quiénes somos? ¿Por qué debemos ser? ¿Qué es lo ente? ¿Por qué sucede el ser? Esto es filosofar.

Para los grandes filósofos, hacer la pregunta correcta es lo importante porque es lo que conduce el pensamiento y en último caso la acción. Pero saber preguntar no es sólo cosa de filósofos, es cosa de todos si es que queremos plantearnos de frente y sin evasiones lo más digno de ser cuestionado: el sentido de nuestra existencia a partir del quedarnos sin apresuramiento en la cuestión de qué somos. Desde luego, debe ser claro para quien genuinamente se pregunta por qué debe hacer, que respuestas inmediatas de qué somos: por especie, género, edad, clase social y demás clasificaciones, no proporcionan ningún esclarecimiento existencial. Ninguna respuesta dada por ninguna autoridad en tema alguno debiera ser tomada como respuesta …

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