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Mostrando entradas de agosto, 2008

Tjejmilen 2008

La carrera para mujeres es ya tradicional en Estocolmo el último domingo de agosto. Desde el viernes pasado (29) empezaron a registrarse las competidoras para el próximo año.

No pensé que fuéramos tantas las mujeres corriendo el día de hoy. Tan organizados en los bloques en los que a criterio de cada corredora se situaba (privilegiando a las más rápidas en los primeros) permitían que se pudiese correr sin ir pisándole los talones a la de adelante (por lo menos al inicio). Yo me situé en el grupo 5 de 9, la cita era a las 12:00 y ansiosa esperaba el disparo de salida, entretanto entusiastas del SATS (uno de los gimnasios populares en Suecia) intentaban que calentáramos, al principio fue divertido, pero después de 30 min ya nadie les hacía caso. Mi salida fue a las 13:00 (aunque dice el sitio oficial que fue a las 12:50), yo ya estaba desesperada por arrancar y más aún cuando el cielo comenzaba a nublarse.

Me llovió los primeros 2 km, suerte que llevaba una camiseta deportiva de manga lar…

2007 Château Miraval Pink Floyd

Este vino toma el nombre de Pink Flold debido a que en las cercanías, en los estudios Miraval, grabaron parte de "The wall". El vino es de un un rosa pálido, conocido como color salmón, dicen que es un vino de sabor a cereza, manzana roja y un poco de fresa. Yo digo que es el vino rosado más sutil que he provado.

Château Miraval se encuentra en la Provence, de donde salen los mejores rosados, de hecho ha sido catalogado dentro de los mejores 500 productores franceses y se dice productor de vino orgánico.

Me supongo que si debe ser de los mejores, dado que bien podría catalogar al Pink Floyd Rosé dentro de mis favoritos. Tiempo atrás había menospreciado a los vinos rosados, ya no más desde que prové algunos en Nice y menos aún después del Pink Floyd Rosé.

Su costo en línea es de $16 dólares o £10.25. Muy buen precio.

Strindbergsmuseet

En la calle de Drottninggatan número 85, se encuentra el edificio amarillo donde vivió, en el piso cuatro, sus últimos años August Strindberg (lugar al que él llamaba la Torre Azul).

Strindberg nunca recibió el premio Nobel pese a estar nominado en trece ocasiones. El pueblo sueco, en respuesta le otorgó el anti Nobel a través de la donación voluntaria, ese mismo año (1912) murió víctima de cáncer en el estómago.

En marzo de 1912, Strindberg escribió:
"I wish to be taken directly to my grave; at 8 in the morning to avoid prying eyes. No lying in the cementery chapel, and definetely not in a church. I want to be buried in the new cementery but not in the section for the rich, vanity's market place. There is to be no singing or music or speeches at the grave side; the priest must strictly keep to the liturgy of our church and not add any personal remarks."

El museo preserva con los muebles originales los tres cuartos que ocupaba en aquel piso cuatro. Su escritorio mirando …

Logo para un solario

He encontrado varios lugares para asolearse sin sol mediante unas camas que emiten radiación ultravioleta a los que se les llama solarium.

En México estos lugares me parecían un lujo para los vanidosos, pero en Estocolmo me parecen más bien una necesidad. Cuando no se dispone del sol todos los días de año uno empieza a percatarse de su importancia.

Ahora lo curioso, y de ahí que ponga la foto, es el logo que ha escogido uno de estos centros en Estocolmo, un dibujo simplificado del centro de la Piedra del Sol (uno de los monolitos más antiguos de la cultura mexica) que muestra al dios del sol, Tonatiuh cuya lengua representa la necesidad de sacrificios para el continuo movimiento del sol.

Ahora me acuerdo que hay un poema de Octavio Paz bajo el título de Piedra de Sol, el cual leí en el bachillerato y cuyo significado llega hoy a mi con un matiz diferente:
(...) a la salida de mi frente busco, busco sin encontrar, busco un instante, un rostro de relámpago y tormenta corriendo entre los…

Hongos

Las estaciones en Suecia a mi parecer llegan con reloj, es decir, no se va desvaneciendo una en lo que llega la otra.

Con el otoño llega el tiempo de recolectar hongos, así que desde la segunda semana de agosto uno puede ir a asomarse a los prados y ver efectivamente como han brotado cantidad de hongos. Los hay de varios tipos y como en cualquier lugar, sólo gente experimentada sabe cuales tomar. Yo nada más como el chinito, milando.

La lluvia cae de repente, esté el sol o no. La gente camina como si nada (ya se quitará la lluvia) y no importa si va con sus niños. Juro que no he visto a una mamá sueca mortificada porque se moje el chamaco o le vaya a dar un aire.

Café Barista

A la entrada del cine Victoria, en Södermalm, se encuentra un café de nombre Barista. Cuando vivía unos pisos arriba de éste, apenas y se me antojaba bajar a pasar un rato en él (para qué, me decía, si puedo prepararme un café y leer en el sillón que está en el departamento sólo para mí).

No es lo mismo ahora que ya no vivo ahí. Poco tiempo tengo de ya no estar allá, o de estar acá, y me cargué en un rato de suficiente nostalgia como para tomar un libro y salir hacia el sur.

No, no tomé cualquier libro. Tenía pensado acompañar el momento con Strindberg y terminar de entender su gusto por estar Solo. Al final creo que lo mejor es tomarle gusto a como quiera que se esté.

La elegante neblina

Cae suave la lluvia por Estocolmo, la temperatura baja tan sólo un poco más. La neblina difumina la silueta de los viejos edificios que orgullosos siguen emitiendo su vibrante color.

Las praderas se van poblando de hongos que tranzan peculiares siluetas sin querer decir con esto nada en especial. La naturaleza simplemente ha deseado cambiar de traje y nos invita a seguir su ejemplo.

Se va el lino y llega la pana. Las mangas crecen y los colores se van tostando.

Es el escenario perfecto para darse un beso debajo de un árbol si tienes con quien o para leer poemas al lado de una taza de chocolate caliente y calentar así el corazón.

Desde un vagón de la línea azul

Pues no quería dejar pasar la oportunidad de escribirles desde el metro, andando y todo rumbo a Akalla. Esto es algo que echaré mucho de menos, pues eso de poder ir uno con la compu conectada a través de 3G sin que se caiga la conexión ni que sienta que en el próximo instante alguien me asaltará, como dice el comercial, no tiene precio.

El metro va lleno, esto quiere decir que va gente parada, los llenos tipo el metro de la Ciudad de México no tienen comparación (si somos muchos).

Pues les dejo porque ya mero llego.

Feliz Cumpleaños

Se avecina el cumpleaños de mi hermana y se me ocurrió que la mejor forma de felicitarla era con la canción que se usa en los cumpleaños suecos. Aquí la letra:
Grattis på födelsedagen!
Ja må hon leva Ja må hon leva Ja må hon leva uti hundrade år
Javisst ska hon leva Javisst ska hon leva Javisst ska hon leva uti hundrade år
Ett fyraldigt leve för hon Hon leve Hurrah, hurrah, hurrah, hurrah.
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Verano en Suecia

El verano en Suecia comienza en Mayo y se extiende hasta comienzos de Agosto. Los días son más largos y a la mitad de verano no existe la oscuridad total.

Luego de un invierno de vida en interiores, sobretodo si el invierno no resultó lo suficientemente frío (no fue crispy), la llegada del verano despierta alegría, sonrisas y deseos de pasar una tarde de pic nic con los amigos. En estas comidas al aire libre se cocinan distintos cortes de carne llevados por cada asistente (esto me parece sensacional pues el anfitrión sólo se ocupa de poner el asador, el vino, la ensalada de papas y el postre, así que los que llegan tendrán que comer y será enteramente a su gusto ya que cada quien lleva lo que echará al asador) y los comensales platican sin hacer grupos que terminen por segmentar la reunión (práctica común en México). A punto de terminar la comida cuando aún se tiene vino en las copas, los anfitriones las levantan y brindan agradeciendo la presencia; las copas no se chocan, simplemen…

Viviendo la transmisión de Beijing 2008

La inauguración de las olimpiadas en Beijing me tiene conmovida hasta las lágrimas. Siempre me han emocionado los deportes, pienso que cuando uno hace deporte está en completa comunión con uno mismo y ver la fiesta que se genera para recibir a los mejores atletas del mundo me eriza la piel. Me gustó que la inauguración hiciera foco en la gente, pues para mi las olimpiadas son una celebración del cuerpo humano, de la demostración de lo que es capaz de hacer el nuestro cuerpo.

El estadio estaba cubierto de chinos, no se cuantos pero eran muchos y mostraban disciplina y sincronía. Me pongo de pie y les aplaudo. Fuegos artificiales por toda la ciudad van prendiéndose en línea

Ahora pasan las delegaciones. Qué emoción (que no se me vaya a pasar México)...

Por qué los atletas de Brasil en su mayoría son claritos, yo pensaba que en ese país la mayoría era gente con más color en la piel, supongo que también es una leyenda que la gente de color tiene mejor desempeño físico.

Hay unas chicas lindísi…

Se avecina el Otoño

Hoy me encontraba en Södermalm, donde la calle de Götgatan siempre está dispuesta para un breve paseo de vidrieras que bien se me antojaba después de haber almorzado un smörgås de chèvre acompañado de un espresso Frappino.

Había pasado ya algunas horas en el pequeño centro comercial Skrapan , de modo que no me percaté del cambio del clima hasta que puse un pie en la calle y sentí que el frío me erizaba la piel de los brazos. Di vuelta a la izquierda rumbo al norte ya con las manos al fondo de los bolsillos de mi pantalón y los brazos apretados a mi torso; me apetecía ir a hacer "levantamiento de inventario" a la tienda de ropa Gudrun Sjödén de diseño sueco. 
De ninguna manera me imaginé que alguna vez pudiera quedarme pasmada de sólo ver como la ropa de temporada anuncia el fin del verano (¡qué corto me ha parecido!). 
En la segunda impresión,  la tienda me parecía que tenía un aire familiar; caminé un poco más hacia el fondo donde me encontré con unas muñequitas de trapo q…

El Grand Hôtel Stockholm

A las orillas del Mar Báltico (Östersjön); de frente a Skeppsholmen, Djurgården y Gamla Stan se levanta desde 1874 el Grand Hôtel.

Afortunada que soy me han invitado a pasar la tarde en el bar. Fui desde ahí testigo de la vista espectacular que ofrece el atardecer, cuando los edificios de las islas vecinas reflejan la luz y los colores de sus muros se realzan, si es posible, todavía más. 
Desde que entro al bar, de sobrio color lavanda, se percibe tranquilidad inclusive en los meseros que con toda compostura te sirven a la vista el vino por copeo y saben del sabor que puedes encontrar en la carta. Me he decidido por un Pink Floyd Rosé (el nombre me ganado, qué le vamos a hacer).
Con una copa Riedel conteniendo mi dulce vino rosado, la estancia transcurre pausada. Los pensamientos van y vienen intercalándose con la plática trata desde lo que fue hasta las apuestas de lo que será. 
Mientras abandono mis sensaciones al placer del vino francés, me prometo volver. ¿Cuándo? ¿Cómo? No sé, y…

¿Quién puede estar triste en Estocolmo?

Es verano en  Estocolmo, el sol se refleja en los edificios de la ciudad para iluminarte la cara, ¿cómo puedes no sonreír?
Y aún si hoy se cubre el cielo de nubes llorosas, tan cargadas como tus ojos, que junto contigo se desahogan hasta penetrar en tus zapatos y tocar tus dedos, ¿cómo puedes no voltear al cielo y sonreír? La lluvia y tus lágrimas ahora son una.
Las nubes te cubren en su intento por abrazarte, los árboles te miran a donde quiera que vas, el mar no se va.
Aquí hay mujeres que te muestran que puedes entrar al mar aunque el sol no caliente. Y la gente te enseña que puedes ir despacio, que te esperan. Aprendes que vivir bien es poder tener flores en tu puerta, en tu ventana y en tu mesa; que vivir simple es un lujo y que hay espacio para todos, inclusive para ti.
¿Quién puede estar triste al lado de una hoguera, en medio del campo con conejos brincando, al lado de un lago o entre callejones empedrados por donde puedes ir en paz?