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Shit Happens

"Shit happens", dijo en tono conciliador la enfermera de una clínica veterinaria en Södermalm. La frase llegó a tiempo, mi boca ya estaba más que seca y los hombros me empezaban a doler.

Todo iba bien, habíamos pasado ya una hora caminando por un parque encantador bajo el cielo azul. Quise más. Uno debe siempre saber cuando ya es suficiente, cuando buscar más puede dar al traste con lo logrado. Debí haber dicho "I'm done" como George en la serie Seinfeld, dar la vuelta en la esquina y regresar al departamento a dejar a Mac y Meg para luego salir yo.

Tomé el mapa y vi hacia dónde se encontraba el siguiente punto de interés. Enfrente una carriola se acercaba con un pequeño terrier asomándose inseguro. El terrier volteó a ver a la conductora de la carriola pero esta no le hizo caso y ante esto continuó animado. Le dí la vuelta para esquivarla pero se detuvo para preguntarme si se podían oler (los perros). "I'm not sure" estaba saliendo de mi boca cuando ella soltó al perrito y Mac se fue sobre de éste. Acto seguido dos mujeres gritando "no" forcejeaban entre los perros para separarlos. Metí la mano entre la boca de Mac para que soltara al terrier, pero la mujer no hacía más que luchar con Mac en lugar de agarrar a su perro y nuevamente Mac lo alcanzó, misma operación con la orden de "take your dog" dio resultado. Dos hombres espantados se pararon a ver que podían hacer sin meter las manos y se marcharon. Saliva por todo el piso, mi corazón detenido y Meg como si nada hubiera pasado.

"Is your dog ok?" pregunté. "He is not bleeding, I think he is ok. Let me see what the owner wants to do". Encima lidiar con un hombre histérico al que le llaman que su perrito acaba de ser atacado por un perro diez veces más grande. Yo no llevaba ni identificación ni dinero conmigo, así que fui escoltada por una señora, una bebé y un cachorro a mi domicilio (no sea que me fuera a escapar).

Yo hubiera pensado que en un país tan civilizado la gente no se hecha a correr cuando sucede un problema. Pues no, según la mujer con la que pasé las siguientes dos horas algunas personas se van porque no quieren pagar, así que mi actitud hablaba muy bien de mi. Bueno, supongo entonces que también aquí estoy fuera del rango.

Y si por algo pasan la cosas, ésta no se por qué. Conocí a un veterinario cerca de donde vivo (de verdad no había tanta necesidad), gasté coronas que no tenía, me volvieron a decir que lo mejor es asegurar a los perros (bueno, ya sabía los nombres de las aseguradoras, Atria salió en este caso, de verdad no había tanta necesidad). Bueno, me dí cuenta que siempre pretendo estar muy tranquila y decir "estoy bien" cuando en realidad no lo estoy, también me quedo con la angustia aún cuando hago lo que se tiene que hacer y ya no hay más. Dicen que la inteligencia emocional la miden por la capacidad de respuesta y adaptación. Mmm.

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