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Mi primer clase de sueco

Hoy tomé mi primer clase de sueco. Con dos clases perdidas inicié mi curso de sueco (svenska) pensando (más bien deseando) que no irían tan avanzados. Quizá, me decía, empezaron presentándose y luego otra clase de ¨Hola, yo me llamo", pero desafortunadamente para mi, descubrí que ya habían acabado un capítulo del libro y por como vi la clase de hoy, es un capítulo por semana y son frases completas con pronunciación a velocidad estratosferérica para mis oídos poco educados y ni se diga para mi lengua que ni en español se acelera.

Es algo penoso aceptar (quien me conozca sabrá la causa) que llegué con la ilusión de encontrarme con algún latino, un brasileño esperaba o un chileno. ¡Buaaa! en un nutrido grupo me encontré con una australiana, una estadounidense, tres tailandeses, una islandesa, una japonesa, un sudafricano y dos alemanes. Por cierto, que para continuar con el tema de la gente "fría" debo decir que uno de los alemanes resultó ser el más "cálido" del grupo.

Así que con mi cara de "what" (o debería decir "vad") como pude dije "Jag heter Flor, jag kommer från Mexiko" (a la maestra le debí haber sonado como si mi IQ fuera de 70). Que triste mi caso, pensé; sin embargo el alemán desbordando gentileza me dijo que si sabía algo de sueco (hombre, que detalle). Pero dicho sea que estoy resuelta a que se me tuerza la lengua para poder pronunciar este sueco que suena como a inglés-alemán-francés.

Aquí les pongo mi escuela: Folkuniversitetet, está justo donde acaba la calle de Drottninggatan, la cual si caminas derecho hacia el sur te lleva a Gamla Stan. La escuela tiene de frente un jardín hermoso que resulta ser el Observatoriet, cruzando el parque está la Biblioteca que cuenta con libros en varios idiomas y a la cual tiene acceso todo el que quiera.

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