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Mostrando entradas de febrero, 2008

Sorpresas te da la vida

Bien decía mi abuelita Pera (citando dicho pupular), "El hombre propone, Dios dispone, llega el diablo y todo lo descompone".

Hubiera querido que todo sucediera digamos de manera transparente en este cambio de giro. Ocurrióseme (que bueno, de verdad no es que me arrepienta) que pues para ir cerrando pendientes era necesario hacer las visitas a los señores doctores.

Y empezamos por el médico general regañándome por no pasarle lista al cuerpo (que es algo así como automanosearse). "Hay que tocarse más seguido", me dijo luego de verificar que en verdad tengo una bolita en el abdomen. Cosa de monitorear que no sea lugar común de la grasa que no sabe para dónde jalar.

Luego pasé al chequeo rutinario del ginecólogo. De rutina los ultrasonidos y pues de paso un pefil de lípidos. Parece que soy de las 3 de cada 5 mujeres que les salen esos nódulos (de los que nadie sabe por qué es que salen) y pues que el colesterol bueno anda escaso y el malo abundante.

De ahí pues al cardiól…

Ya nada es igual

En mi preparación para lanzarme al abismo he decidido irme despidiendo de algunas cosas. Esta vez le tocó al centro de Coyoacán.

Terminé ahí buscando libros y huyendo del tráfico de la glorieta de Miguel Ángel del Quevedo y Universidad.

Primero me paré en la librería Gandhi. Error. En esta librería no tienen nada y lo que hay ya está todo empolvado y además no tienen sensibilidad para tratar a un alma que busca desesperada el consuelo de unas letras bien acomodadas.

Como ya hacía hambre y se me atravesó un local con una señora echando tortillas, supuse que encontraría buena comida a bajo costo. Error. Me comí los sopecitos más tiesos de la historia y a un precio exorbitante: ¡46 pesos!. Así que eso, mas un taco de nopales y una agua de horchata me salió en 100 pesos y la seguridad de que jamás volvería.

Luego fuí a la librería El Parnaso. Error. Los libros que tienen son de unas ediciones patito, perfectas para alguien que no le interesa mucho lo que lee. Se salvó la visita por una a…